Bush dijo que de salir de Irak ‘van a venir a atacarnos a EE.UU’

Bush a lo largo de algo más de una hora, con una leve sonrisa, que algunos de la nutrida concurrencia de periodistas adjudicaban a un gesto de nerviosismo ante la ola de malas noticias de las últimas horas, mientras otros, con una visión radicalmente opuesta, sostenían que obedecía a un gesto de confianza de un hombre que piensa que cuenta con la verdad absoluta en su jaqueada estrategia exterior.

El 63% de la opinión pública acaba de manifestarse hace pocas horas nuevamente contra la política gubernamental en Medio Oriente, mientras el Congreso, no solo la mayoría demócrata sino también legisladores oficialistas republicanos, está a punto de votar una resolución de severa crítica y de rechazo de los recursos solicitados por el gobierno para el envío de 21 mil hombres más a Bagdad, «manteniendo sólo las partidas para los efectivos que se encuentra en territorio iraquí».

George W. Bush abrió la charla con los periodistas dando un alerta sobre las consecuencias «del retorno de las tropas o de una derrota en Irak», cuando repitió más de tres o cuatro veces, «entonces nos van a seguir hasta aquí, a territorio americano, para atacarnos a todos».

También avisó, después de solicitar ayuda de fondos al Congreso, no sin alguna velada critica a los legisladores que le objetan su nuevo plan para Medio Oriente, que la seguridad en Bagdad demandará «tiempo y originará violencia. Existe una clara intención de hacer una limpieza étnica».

«Sé que hay mucha gente insatisfecha, yo también estoy insatisfecho», enfatizó en su discurso, «pero dar marcha atrás aparejaría consecuencias desastrosas, provocaría un colapso que abriría las puertas a nuestros enemigos».

-¿ No estarán fallando otra vez los servicios de inteligencia cuando sostienen de la injerencia del gobierno de Irán?

-Lo que sabemos es que las fuerzas de Qods (unidad de elite del ejército iraní) suministra material explosivo a los insurgentes, pero no sabemos si los dirigentes que están al frente de Irán dieron la orden de esa colaboración.

Luego Bush dejó suspendida en el aire la posibilidad de una mayor confrontación: «mi misión es proteger a nuestras tropas, no conocemos todas las redes que actúan en Irak, pero apenas quede claro, vamos a protegernos».

Finalmente Bush después de señalar que el acuerdo con Corea del Norte es un buen primer paso, aunque queda mucho trabajo por delante, restó mayor trascendencia a las duras críticas del presidente Vladimir Putin («EE.UU. esta impulsando la carrera armamentista en el mundo», dijo el ruso) , poniendo el énfasis en que ambos países pueden trabajar juntos por metas comunes, pese a los desacuerdos, «incluyendo los esfuerzos diplomáticos en relación al programa nuclear iraní».






DIÁLOGO. El presidente Bush gesticula ante la pregunta de un periodista de la Casa Blanca.