Bush en Londres con lujo, seguridad y protestas

El avión presidencial, «Air Force One», llega a las 18.45 horas GMT al aeropuerto londinense de Heathrow, donde le recibirá el príncipe Carlos de Inglaterra, hijo de la reina Isabel II y heredero de la Corona.

La de Bush es la primera visita de Estado que hace a este país un presidente de Estados Unidos.

Como invitado especial de la Reina, Bush, acompañado de su esposa, Laura, se alojará en el palacio de Buckingham, residencia oficial de la soberana en Londres, y durante sus actividades oficiales estará siempre acompañado por algún miembro de la Familia Real.

El mandatario estadounidense, que estará en Londres hasta el viernes por la mañana, día 21, se reunirá formalmente con el primer ministro británico, Tony Blair, y con los líderes de la oposición conservadora, Michael Howard, y liberal-demócrata, Charles Kennedy.

Pese a la gran protesta pacifista organizada durante la visita de George Bush, un 43 por ciento de los británicos cree que ésta será positiva para el país, según una encuesta que publica hoy el diario liberal «The Guardian».

Entre los propios simpatizantes del Partido Laborista, en el poder, el 51 por ciento expresó su satisfacción por la llegada del presidente de EEUU frente a un 34 por ciento que se opuso y un 15 por ciento que optó por no contestar.

La visita está organizada con unas medidas de seguridad sin precedentes en este país, entre ellas la presencia en la calle de nada menos que 14.000 agentes del orden, aproximadamente la mitad de los que componen la Policía Metropolitana de Londres.

Debido a la amenaza terrorista que se cierne sobre la capital y a las manifestaciones organizadas contra Bush, el Gobierno ha puesto en marcha, en colaboración con la Casa Blanca, un dispositivo de seguridad espectacular.

Según la agenda divulgada por Downing Street, residencia oficial del primer ministro, el miércoles, día 19, Bush y su esposa serán recibidos en el Palacio de Buckingham durante una ceremonia cargada de pompa y boato.

Después, el mandatario estadounidense se reunirá con los dirigentes de la oposición británica y, ya a mediodía, pronunciará un discurso sobre la alianza transatlántica en Banqueting House, un palacio de protocolo situado en el centro de Londres.

Seguidamente recibirá a un grupo de familiares de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU.

El mismo miércoles por la noche, la reina Isabel II agasajará a la pareja con un banquete de Estado en Buckingham Palace.

El jueves, día 20, es el más temido por el Gobierno británico y las fuerzas de seguridad.

Se prevé que cientos de miles de personas procedentes de todo el país se echen a las calles de Londres para protestar por la visita de Bush y, en general, por su política exterior.

La «Coalición Parad la Guerra» negoció el lunes por la tarde con la Policía la ruta de la marcha, que pasará por los barrios de Whitehall, sede del Gobierno, y por el palacio de Westminster, sede del Parlamento, para acabar en la céntrica plaza de Trafalgar, donde se derribará una efigie de Bush.

A la protesta se ha sumado el soldado veterano estadounidense Ron Kovic, cuya experiencia en Vietnam inspiró la película «Nacido el 4 de julio».

Además, cien mil personas han firmado y enviado a Downing Street una carta en contra de la visita de Bush.

El subcomisario de la policía londinense, Andy Trotter, admitió hoy su «inquietud» ante el viaje de Bush.

El jueves, el presidente de EEUU visitará la tumba del Soldado Desconocido y la abadía de Westminster, para después saludar a los familiares de los soldados británicos muertos en las guerras de Afganistán e Irak.

Luego se reunirá con Tony Blair para analizar la situación en Irak antes de que ambos comparezcan, juntos, en rueda de prensa.

Tras un almuerzo en el número 10 de Downing Street, Bush participará en una mesa redonda sobre el sida con representantes de organizaciones de beneficencia.

Por la noche, Bush y su esposa ofrecerán una cena a Isabel II en la embajada de Estados Unidos.

El viernes por la mañana la Reina se despedirá oficialmente del presidente y de la Primera Dama, quienes visitarán, a continuación, la circunscripción electoral de Tony Blair, Sedgefield, en el noreste de Inglaterra.

Después de un almuerzo, la pareja y su comitiva regresarán a Washington.

(EFE)