Bush hizo su balance de un año muy difícil

El discurso televisado tuvo lugar en momentos en que su popularidad se encuentra en sus niveles más bajos y las fuerzas estadounidenses en Irak enfrentan una de las peores olas de violencia desde la invasión en marzo de 2003.

El presidente defendió su plan de desplegar más de 20.000 efectivos suplementarios en Irak y pedirá a los demócratas -que rechazaron su plan- que se sumen a un «consejo consultivo» sobre la guerra.

Bush señaló que «Estados Unidos no debe fallar en Irak» y que su plan era el que ofrecía las mayores probabilidades de triunfar. «Las consecuencias del fracaso serían graves y de consecuencias prolongadas».

Al dirigirse a un Congreso controlado por los demócratas por primera vez en los seis años de su presidencia, Bush llamó a duplicar las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos antes de 2027 y a aprobar una reforma migratoria.

En lo que respecta al frente externo, el presidente hizo un llamado en favor de la libertad política en Cuba, Bielorrusia y Myanmar.

En su discurso Bush también anunció un esfuerzo para equilibrar el presupuesto estadounidense en un plazo de cinco años, detener el gasto y poner a punto sus planes de cobertura médica y pensiones.

«El Congreso cambió, pero no cambiaron nuestras responsabilidades. Debemos superar nuestras diferencias», dice el presidente estadounidense, George W. Bush, en el texto del discurso que pronunciará ante el Congreso sobre el estado del país.

Bush preparó su intervención consciente de que es el presidente menos popular antes de un discurso sobre el estado de la Unión desde los tiempos de Richard Nixon en 1974.

Bush, cuyos críticos en todo el mundo lo acusan de no tener en cuenta el calentamiento global, espera detener el crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de rodados antes de 2017.

Bush pidió al Congreso que le dé poderes para estimular la producción y el consumo de fuentes de energía alternativas y renovables.

El plan propuesto por el presidente reducirá en aproximadamente 10% las emisiones anuales de automóviles y vehículos livianos, lo que equivale a reducir a cero las emisiones de 26 millones de vehículos.