Bush-Kerry, el primer round

Con un apretón de manos y un comentario de John Kerry que provocó una sonrisa de George W. Bush, los dos candidatos presidenciales estadounidenses dieron comienzo a las 23.02 (hora uruguaya) a su primer debate televisivo. Durante los siguientes 90 minutos se dedicaron a contraponer sus opiniones sobre política exterior y la seguridad de un país en guerra al terrorismo desde hace tres años.
Bush centró sus argumentos en señalar incoherencias y debilidades de Kerry que le impedirían conducir al país, mientras el demócrata intentó mostrarse como el hombre con un plan para vencer a los terroristas y encausar Irak.

Los candidatos fueron presentados por el conductor televisivo, Jim Lehrer, el moderador del encuentro. Ambos vestían trajes oscuros tocados con una escarapela con la bandera de Estados Unidos. Kerry tenía una corbata roja; la de Bush era azul. Los dos hombres se ubicaron de pie detrás de sendos atriles separados por unos nueve metros, sobre un escenario en la Universidad de Miami.

Irak fue el centro de las dos terceras partes del debate en el que Kerry se mostró con firme en la defensa de sus planteamientos, mientras que Bush reiteró sus argumentos con cierta vacilación, pausas y gestos de desagrado.

“Este presidente cometió un error colosal de juicio” al lanzar la guerra contra Saddam Hussein, acusó Kerry en su primer golpe.

Afirmó que, si llega a la Casa Blanca, convocará una cumbre con todos los aliados para buscar una mayor participación internacional en Irak que incluya a países europeos y árabes.

“Somos más fuertes cuando estamos al frente de alianzas”, indicó Kerry, quién recordó que el ex presidente George Bush, padre del actual gobernante, interrumpió en 1991 la ofensiva en Irak porque no tenía claro un plan para estabilizar el país.

Bush insistió en que la única solución consiste en mantener el rumbo marcado, con la celebración de elecciones en enero de 2005 en Irak y la potenciación de las fuerzas de seguridad iraquíes para que se hagan cargo de la situación interna. Ambos coincidieron en que el mundo está mejor sin Saddam Hussein.

“El que nos atacó el 11 de setiembre no fue Saddam Hussein sino Osama Bin Laden”, recordó el candidato demócrata, quien no evitó mencionar que el terrorismo estuvo a punto de ser atrapado en la ciudad afgana de Tora Bora y logró escapar. “Claro que sé quién nos atacó”, se vio forzado a replicar el presidente.

Bush, como lo viene haciendo durante todo la campaña, pareció limitar su estrategiaa presentar a su adversario como una persona demasiado incoherente.

“Uno no puede liderar la guerra contra el terrorismo si cambia constantemente de opinión. ¿Cómo quieren que los soldados sigan a este tipo?”, replicó Bush

El republicano, que prometió ganar la guerra antiterrorista, acusó asimismo a su rival de “denigrar” a los aliados de Estados Unidos en la guerra en Irak, como Gran Bretaña o Polonia, así como el primer ministro iraquí, Iyad Alawi.

Kerry respondió que tenía todo el respeto por el primer ministro británico, Tony Blair, pero añadió que la mayoría de los países de la coalición contribuyen con sólo cientos de soldados cada uno.

“El resultado es que soportamos el 90% de las víctimas y el 90% de los gastos”, agregó, subrayando que mientras Estados Unidos tenía la cabeza en Bagdad, Corea del Norte adquirió material nuclear.

“¿Cuál será su mensaje? ¿Unanse a nosotros para una gran diversión en Irak?”, dijo Bush en respuesta a la afirmación de Kerry de que reuniría mayor apoyo internacional para la guerra. “No van a seguir a alguien cuyas convicciones medulares cambian constantemente por razones políticas”.

Aunque el debate era sobre política exterior de Estados Unidos, no estuvo mencionada América Latina, como tampoco el conflicto entre israelíes y palestinos. Sí hablaron sobre la situación en Sudán y la amenaza que representan Irán y Corea del Norte.