Bush plantea alianza contra Irán

Bush acusó al gobierno iraní de financiar movimientos terroristas, socavar la paz en el Líbano y enviar armas a la milicia religiosa afgana Talibán. Añadió que Irán intenta intimidar a sus vecinos con una retórica alarmante, desafía a las Naciones Unidas y desestabiliza la región en su totalidad al negarse a aclarar las intenciones de su programa nuclear.

«Irán es el principal patrocinante mundial del terrorismo de estado», aseguró Bush en Abu Dhabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, al cumplirse la mitad de su gira de ocho días por Medio Oriente que comenzó con un renovado impulso a las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos. «Las acciones de Irán amenazan la seguridad de las naciones en todas partes», agregó. «Por lo tanto Estados Unidos está fortaleciendo nuestros compromisos de seguridad de larga data con nuestros amigos en el golfo Pérsico y convocando a sus amigos en todo el mundo para enfrentar este peligro antes de que sea demasiado tarde».

La Casa Blanca había anticipado que el discurso de Bush en este país sería el más importante de su gira, y estaría dedicado a los iraníes.

En este sentido, también le recordó al pueblo iraní -que debe «afrontar la represión y la penuria económica»- su «derecho de vivir en un régimen que escuche sus reclamos, respete su talento y les permita construir una vida mejor para sus familias».

«Desafortunadamente, vuestro gobierno les niega esas posibilidades y amenaza la paz y la estabilidad de sus vecinos», insistió Bush.

Como era de esperar, el gobierno iraní rechazó las acusaciones del presidente estadounidense y adelantó que aclarará los aspectos de su programa nuclear tal como solicitó la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Enviará nuevos informes en un plazo de cuatro semanas, para mediados de febrero.

Sobre este tema no sólo presionaba el gobierno de Estados Unidos, sino también el francés. «Irán sigue sin respetar sus obligaciones internacionales (..) queremos incrementar las presiones internacionales dentro del Consejo de Seguridad de la ONU y la Unión Europea hasta que cumpla con sus obligaciones», había dicho el presidente Nicolas Sarkozy antes de iniciar ayer su gira por tres monarquías del Golfo, donde hizo una primera escala en Arabia Saudita, casualmente la próxima parada del presidente Bush.

«Las infundadas afirmaciones de Bush contra Irán demuestran que su misión en Oriente Medio ha fracasado», dijo Manuchehr Mottaki, ministro de Relaciones Exteriores de Irán.

Los países árabes ven con aprehensión a Irán, país que nunca ha ocultado su deseo de exportar su revolución islamista, pero temen aún más una intervención militar que resulte en ataques de represalia contra las bases estadounidenses establecidas en sus territorios.

Un enfrentamiento así paralizaría a las ricas economías petroleras de los países del Golfo Pérsico.

En los últimos días, Kuwait, Bahrein y Emiratos Árabes Unidos han recibido a Bush con agasajos oficiales, pero ninguno ha expresado apoyo explícito a su estrategia contra Irán.

V FLOTA. Antes de viajar a Abu Dhabi, la capital de Emiratos Árabes, Bush desayunó en un ambiente distendido con unos 150 marinos de la V Flota, en Manama, capital de Bahrein.

La zona de responsabilidad de la V Flota comprende las aguas estratégicas del Golfo y el Estrecho de Ormuz, donde hace una semana se produjo un incidente entre buques de guerra estadounidenses y lanchas iraníes.

Este incidente hizo de inmediato subir la tensión entre Washington y Teherán, recordando los riesgos de un enfrentamiento entre los dos países, motivo de gran inquietud en el Golfo y en el mundo entero.

Según el Pentágono, lanchas iraníes hostigaron a tres buques estadounidenses y amenazaron con atacarlos, pero la confusión se instauró acerca de las circunstancias y la gravedad del incidente.

El periódico Navy Times de la Marina estadounidense informó que el mensaje podía ser obra de un bromista que se divierte perturbando las comunicaciones entre los navíos, conocido en el sector con el apodo de «el mono filipino» (ver nota aparte).

La próxima etapa del viaje de Bush será Arabia Saudita, donde el presidente estadounidense se reunirá con el rey Abdalá, a quien, según los analistas, será difícil convencer de que lo apoye en su empresa contra Irán.

Bush terminará su gira regional por Medio Oriente el miércoles en Egipto.