Bush y Obama sostuvieron un diálogo “constructivo”.

Barack Obama se reunió ayer con el presidente George W. Bush, a quien sucederá el 20 de enero próximo, poniendo en marcha oficialmente una serie de actos que marcarán la transición gubernamental en EEUU. El presidente y la primera dama Laura Bush esperaron a Obama y a su esposa Michelle en la puerta de la Casa Blanca.
Obama y Bush mantuvieron un diálogo “bueno, constructivo, distendido y amistoso”, aseguró la portavoz presidencial Dana Perino. Así lo calificó el presidente Bush, dijo Perino al término de la reunión de cerca de una hora celebrada en Washington.

Obama saludó el compromiso asumido por Bush para garantizar una transición de gobierno “en calma”, informó la portavoz, que aseguró que en la reunión hubo “una amplia discusión sobre la importancia de trabajar juntos durante la transición en vistas de los desafíos económicos y de seguridad”. No fueron revelados otros detalles de la conversación.

Bush adelantó la semana pasada que hablaría con Obama sobre la crisis económica, las guerras abiertas en Irak y Afganistán, y la cumbre financiera del G20 que se celebrará el sábado próximo en Washington.

Tour por la Casa Blanca. Los Obama permanecieron en su futura casa durante menos de dos horas. Michelle Obama recorrió la mansión del Ejecutivo junto con la primera dama, y el presidente electo sostuvo su primer encuentro cara a cara con Bush.

Ni Bush ni Obama hablaron con los medios de comunicación. El presidente acompañó al ganador de los comicios del martes pasado hasta una limusina negra, en la que Obama partió.

Unas horas antes, a su llegada, Obama descendió de ese mismo vehículo, en el lugar donde esperaban los Bush, de pie frente a la entrada para diplomáticos en la Casa Blanca. Acto seguido, el presidente y la primera dama acompañaron a los Obama al interior de la residencia oficial.

Las cámaras de televisión mostraron a Bush y a Obama conversando, mientras caminaban por los pasillos exteriores de la residencia, posando para la foto antes de entrar en la Oficina Oval. Fue la primera visita de Obama a ese despacho.

Bush cedió el paso a Obama hacia la histórica oficina. Luego, el 43er presidente de Estados Unidos y quien habrá de relevarlo se prepararon para una conversación en privado sobre los desafíos que implica guiar a una nación atribulada por una crisis económica y dos guerras, problemas que Obama habrá de atender a partir del 20 de enero próximo.

En una cálida invitación al próximo presidente y a su esposa para que recorrieran la residencia, Bush exaltó la victoria de Obama como “un triunfo en la historia de Estados Unidos”.

Laura Bush guió a Michelle Obama en un recorrido por las habitaciones que ocupan el presidente y su familia, incluidas los cuartos utilizados por los hijos de mandatarios anteriores.

Perino dijo que ambas hablarían sobre la forma en que se vive dentro de la que es quizá una de las residencias más famosas del mundo, abordando aspectos como la vida familiar y la ayuda que presta el personal del Poder Ejecutivo.

La semana pasada, cuando se le preguntó sobre su encuentro con Bush, Obama respondió: “Iré allá con un espíritu bipartidista y con la sensación de que tanto el presidente como varios líderes del Congreso reconocen la gravedad de la situación actual y quieren hacer las cosas bien”. (AFP, AP, Bloomberg y EFE)