Caída del dólar en 2007 superó las previsiones de los expertos

El dólar concluyó 2007 con una caída sin precedentes, en un contexto de baja sostenida mundial de la divisa estadounidense,
En ese marco, la apreciación que logró el peso ante el dólar en el año que acaba de finalizar alcanzó un registro histórico, de 11,73%.

En que en la década de los 90´ el peso había registrado una depreciación promedio anual de 30,6% respecto de la divisa estadounidense. En el 2000 lo hizo a 7,71%, en 2001 a 18,06% y en 2002 –durante la peor crisis financiera de la historia y tras un cambio de política cambiaria– la depreciación del peso alcanzó a 84,30%.

Pero ya en 2003, la desvalorización de la moneda uruguaya fue de 7,79%. En 2004 se produciría un quiebre y el peso se apreció 9,92% como resultado de un ajuste de la economía y un mayor ingreso de capitales al país.

El 2005 registró una apreciación del peso por segundo año consecutivo de 8,5%, pero para 2006 el dólar comenzó a revertir la tendencia y solo se depreció en 1.24%.

De esta forma, la mayoría de los agentes suponían que la divisa verde había tocado su piso, y que en 2007 el peso continuaría su trayectoria de depreciación ante la moneda estadounidense.


Impensable. De la encuesta de expectativas realizada por el Banco Central entre analistas privados en enero del año pasado, surgió que se esperaba para fin de 2007 una cotización del dólar a $ 24.75, es decir 1,2% por encima de que lo había hecho en 2006.

En aquel momento era impensable que la divisa verde llegara a cotizar en $ 21,55 –el mismo valor anterior a la crisis de 2002– y que el peso pudiera apreciarse 11,73% frente al dólar en el año.

Pese a que el proceso de desvalorización de la divisa resultó constante durante todo el año, fue en los últimos cuatro meses cuando se aceleró, ya que hasta agosto la apreciación acumulada anual del peso había sido de apenas 3.48%.

En setiembre, ante una inflación fuera de control y la convicción de que el rango meta previsto por el BCU (entre 4% y 6%) no se cumpliría, la autoridad monetaria cambió de ancla monetaria y pasó de controlar los agregados monetarios a controlar la tasa call –para préstamos interbancarios-, que subió de 4,5% a 5%.

En los dos meses sucesivos, la autoridad monetaria continuó elevando la tasa call hasta llevarla en noviembre al 7,25% actual.

Eso provocó un incremento en el valor futuro del peso, lo que lo hizo más deseable por los agentes.

Por otra parte, para mantener la tasa call en los niveles previstos, el BCU debió restringir la oferta de pesos en el mercado, ya que un exceso hubiera generado una mayor cantidad de depósitos, con una consiguiente reducción de la tasa.

De esa manera, el peso se fue apreciando cada vez que la autoridad monetaria incrementó el nivel de la tasa call.

Pero, al mismo tiempo, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) comenzó a bajar la tasa de interés de referencia –análoga a la tasa call uruguaya–, para dar más liquidez al mercado, tras las amenazas recesivas que enfrenta la principal economía del mundo por la crisis del mercado de hipotecas de bajo costo (“subprime”).


Perspectivas. De esa forma, muchos depósitos que estaban nominados en dólares emigraron hacia otras monedas, que ofrecían mejor rentabilidad.

Así, el dólar se debilitó ante las monedas más importantes del mundo y ese efecto también lo sufrió en relación al peso uruguayo.

Precisamente, estos dos efectos, hicieron que el dólar interbancario se devaluara 8,69% en relación al peso –solo en los últimos cuatro meses– y cerrara el año a un precio de $ 21,55.

Esa situación determinó en más de una ocasión durante 2007 que industriales y exportadores plantearan sus quejas al gobierno. (ver recuadro).

En tanto, los principales analistas privados del país esperan que durante 2008 la cotización del dólar interbancario se mantenga en un nivel cercano a $ 22.

En ese marco, el ministro de Economía, Danilo Astori, dijo en diciembre que seguramente este año se frenará el proceso de caída de la divisa estadounidense.