Califica de «desastre» las medidas proteccionistas que aplica Argentina

«ARGENTINA es un desastre. Creo que está exagerando en esta cuestión porque hay muchas medidas no escritas, que no son oficiales», afirmó el economista argentino, Gustavo Segré, consultado por Ultimas Noticias sobre las medidas no arancelarias que aplica el país vecino.

«(..) Para permitir que una empresa importe la obligan a exportar. Esto no tiene la mínima lógica en las leyes internacionales», expresó. En este sentido, afirmó que en la actualidad la relación de Argentina con el resto del mundo «está absolutamente en el camino de la contramano».

Segré se mostró contrario a la implementación de «defensas proteccionistas» y expresó que frente a un aumento en las importaciones de cualquier origen hacia Uruguay, se debe responder con «medidas» y «estrategias» para aumentar las exportaciones, pero «no cerrar la economía». «No hay mejor defensa que un buen ataque. (…) Si se cierran las economías todo el mundo se queja. Eso no es bueno, manifestó.

No obstante, consideró como «normales» las medidas que aplica Brasil en defensa de su industria para protegerse del mercado chino; por ejemplo, en la industria automotriz a través del aumento de la tasa del impuesto a los productos industrializados (IPI). En

este sentido, explicó «que no son contrarias a ninguna medida» de la Organización Internacional del Comercio (OMC). «En algunos otros casos (se están) colocando algunas barreras que no pueden ser consideradas de protección estricta como son las licencias de importación no automáticas y sí como un control de lo que se está importando», expresó. El especialista en temas económicos afirmó que Argentina «es contraria al espíritu de las relaciones internacionales» y que su política industrial no puede evaluarse de la misma forma a la del plan Brasil Mayor. «Brasil protege a su industria, pero siempre dentro de la ley y de las normas internacionales. Se analiza el impacto» y «cómo eso puede generar un problema para el empleo y para la industria».

En referencia al funcionamiento del Mercosur y las críticas realizadas por el gobierno y los empresarios uruguayos, Segré expresó que «retirarse» del bloque sería «un mal negocio porque el equivocado no es Uruguay, es Argentina». «Lo que hay que hacer a través de las normativas es que Argentina se comporte dentro de las normas pero no salir del Mercosur», afirmó.

 

 

 

MEJORAR COMPETITIVIDAD

Consultado sobre la posibilidad que el ritmo devaluatorio del peso uruguayo acompañe al del real para no perder competitividad, el especialista manifestó que «no está de acuerdo», porque según afirmó se trata de «una variable más».

«Cuando se tiene un problema de tipo de cambio se puede confrontar con otras mejoras de competitividad. Brasil lo hizo. En octubre del 2002 había un dólar de 4 reales y hoy es de 1,77 con una inflación en el periodo hasta hoy de 82%. Partiendo de esa base el dólar debería de estar a 82% más caro que 4 y hoy está a 1,77».

Según el economista, diferenciar la competitividad por el tipo de cambio «es una manera simplista de resolver un problema» y puso como ejemplo la mejora de los costos logísticos como una de los aspectos a corregir. «No es solo el tipo de cambio, sino el empresario de Uruguay diría: No necesito ser mejor, porque cualquier cosa mejoramos el tipo de cambio y automáticamente se mejora todo. No funciona así la economía. Hay que trabajar con políticas públicas y privadas. Una sola no lo consigue. Es lo que está haciendo Brasil», afirmó.

 

 

 

INFLACIÓN Y CONSUMO

El economista participó ayer en el seminario denominado «Panorama Económico en Brasil y posibles incidencias en Uruguay», que organizó la Cámara de Comercio Uruguayo -Brasileña, donde analizó los primeros nueves meses del gobierno de Dilma Rousseff, la realidad económica del país norteño en el escenario de crisis internacional y el comercio bilateral con Uruguay.

Segré definió el «control de la inflación» como la prioridad y el centro de la política económica del gobierno que encabeza Rousseff. Este índice es en la actualidad de 7,14% y está por encima de la meta fijada para este año de 6,5%.

Por oirá parte, manifestó que Brasil está preparado para la crisis que vendrá en base a su experiencia de la crisis del 2008 y el consumo interno. Si bien existe una deceleración de la actividad industrial desde el segundo trimestre, no sucede lo mismo en la actividad de consumo.

Sobre este punto, explicó que en el país norteño «no hay miedo a perder el empleo», lo que «supone que el consumo se va a mantener». Asimismo sostuvo que la cantidad de nuevos consumidores que tiene aquel mercado posibilita que muchas empresas sostengan su crecimiento no necesariamente a partir del comercio exterior y sí a partir del consumo local.