Cámara de Comercio advierte por pérdida de competitividad

El informe de coyuntura divulgado ayer por la gremial empresarial destaca que “tanto desde el punto de vista de factores estructurales (el peso del Estado, la facilidad para hacer negocios, las regulaciones en materia laboral, entre otros) como desde el punto de vista de la ecuación de costos, la competitividad de las empresas uruguayas está deteriorándose”.

La CNCS puso énfasis en su análisis al factor costos. “Lo verdaderamente importante a la hora de analizar la competitividad de las empresas no es solo mirar qué pasa con el dólar en su valor nominal, sino observar qué pasa con los costos de las empresas medidos también en dólares”, destaca el informe. Afirma que, medidas en dólares, la tarifa de electricidad se incrementó 27% y la de combustible 11% entre enero y agosto.

Además, se advirtió sobre la evolución en los salarios expresados en esa divisa. “En lo que va del año, mientras que el Producto Bruto Interno (PBI) se mantuvo prácticamente incambiado, el salario en dólares se incrementó 17,82% y a precios constantes, este aumento fue de 5,17%”, añade el informe.

En cuanto al tipo de cambio real, el informe destaca que, si bien en los primeros ocho meses de 2009 se registró un aumento de 0,71%, en julio y agosto se produjo una disminución, y agrega que se está perdiendo competitividad con respecto a la extrarregión. “Habrá que seguir atentamente estas tendencias”, advierte.

Además, la CNCS recordó que “Uruguay aún se encuentra en puestos muy malos en la escala internacional en materia de competitividad”, haciendo referencia al informe Doing Business del Banco Mundial (BM) que ubicó al país en el lugar 114 de 183 en materia de facilidad para hacer negocios y al índice de competitividad global del Foro Económico Mundial, que lo posicionó en el lugar 65 de 133 países. En las proyecciones trazadas por la CNCS, se subraya que “los desequilibrios de competitividad van a incrementarse, y en este sentido es primordial atacar el aumento del gasto público de forma de alcanzar una mejor situación fiscal para poder responder con recursos genuinos a los requerimientos de competitividad de la economía”. En los 12 meses cerrados en agosto, el déficit fiscal fue de US$ 696 millones, cerca de 2,2% del PBI.