Cámara de Comercio quiere ‘paz duradera’ RECLAMARON LA REFORMA DEL ESTADO Y REGLAS CLARAS

La Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, le pidió ayer al gobierno que impulse definitivamente la reforma del Estado, y genere “reglas” para establecer una “paz duradera” en materia de relaciones laborales. Los temas fueron planteados al propio presidente de la República, Tabaré Vázquez, al visitar éste la sede de la gremial.

El presidente de la Cámara de Comercio, Julio Lacarte Muró, afirmó que en el tema de las relaciones laborales, y particularmente la generación de un “marco” apropiado para que los empresarios impulsen sus emprendimientos, es uno de los “grandes temas del país”.

En una conferencia de prensa realizada tras la reunión con Vázquez, Lacarte personalmente le subrayó el punto al ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori. En ese mismo sentido, le pidió al secretario de Estado que impulse la reforma del Estado, a los efectos de lograr un país más “competitivo”.

MARCO REGULATORIO

“La Cámara estima que debe intentarse un marco regulatorio moderno, consensuado entre las partes, de verdadera conjunción tripartita, y de necesario equilibrio entre los derechos y obligaciones de los interlocutores sociales”, afirmó ayer Lacarte en el discurso pronunciado ante el presidente Vázquez. Para la gremial, el rumbo que va tomando la legislación laboral del país no es la más adecuada para los tiempos presentes.

LO HABÍA PEDIDO

En junio, cuando Lacarte Muró asumió la presidencia de la Cámara de Comercio y Servicios en sustitución de José Luis Puig, había señalado que una de sus pretensiones era que el primer mandatario visitara la institución, en lo que se considera un gesto político de relevancia.

A pesar de un conjunto de discrepancias que ha mostrado la gremial con el Poder Ejecutivo en los últimos tiempos, Lacarte señaló que existía un “buen nivel de diálogo” y un relacionamiento fluido entre ambas partes.

Entre los puntos de vista en los cuales han existido miradas diferentes entre la Cámara de Comercio y el gobierno, se destaca particularmente el aspecto de las relaciones laborales, y entre ellas el particular punto de las ocupaciones. Las negociaciones salariales en marcha han puesto en evidencia la mprofundidad de esas diferencias.

Las cámaras empresariales han sido particularmente críticas a la política laboral del gobierno progresista, en particular en lo que hace a la libertad sindical, la licencia gremial y la permisividad manifiesta en cuanto a las ocupaciones de lugares de trabajo.