Cámaras acusan a Pit-Cnt de satanizar a empresarios.

EL RELACIONAMIENTO entre empresarios y trabajadores parece haber ingresado en una etapa de deterioro, alimentado además por las dificultades que presenta la economía como consecuencia de la crisis internacional. Ultimas Noticias realizó un relevamiento entre las cámaras más representativas de todo el espectro empresarial.
El asesor de la Cámara de Industrias, Gonzalo Irrazábal, consideró que el relacionamiento ha cobrado una virulencia no constatada tiempo atrás. «Se ha optado por satanizar a la figura del empresario. El sector privado hoy ocupa a más de un millón de trabajadores», recordó.
A su juicio, «menospreciar y responsabilizar al empresario por la crisis financiera global parece una exacerbación». Irrazábal dijo que los sindicatos siempre han demonizado al empresariado, pero ahora «se le quiere endilgar una responsabilidad, afirmando que la crisis la pagan solo los trabajadores, cuando la empresa también está muy comprometida porque «se pierden compradores, bajan las órdenes de compra y se caen los negocios. Decir que la crisis la pagan solo los trabajadores es tener una visión simplista y lineal de la realidad».
Para Irrazábal, «repetir una mentira mil veces hasta que se convierta en verdad», como ha sucedido en otras oportunidades de la historia «siempre resultó peligroso». «Eso es lo que están haciendo los sindicatos y no sé porqué».
Irrazábal dijo que el relacionamiento está en una etapa de deterioro porque no hay un diálogo efectivo, franco y útil. «El diálogo que hemos tenido en las últimas instancias no es aquel que promueve la OIT». En cuanto a la participación del Poder Ejecutivo, Irrazábal dijo que el diálogo puede ser bipartito o «el famoso diálogo social en forma tripartita, Y no ha sido efectivo. Se .han dictado más de 30 normas, se nos solicitaron aportes en uno o dos casos y no fueron recogidas». ¿Dónde está el dialogo social?, se preguntó Irrazábal si las consultas son efectuadas a su juicio simplemente «para blanquear una situación» y no porque realmente interesa lo que piensa la otra parte.
«Hay un compromiso y una identidad del movimiento sindical con el gobierno y eso condiciona parte de la negociación y del diálogo».

DESCONFIANZA
El gerente de asuntos laborales de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos, dijo que en los últimos años el gobierno ha desconocido las posiciones empresariales y eso «ha impactado en las relaciones laborales generando desconfianza». Hoy las relaciones laborales entre trabajadores, empresarios y con el fuerte intervencionismo que ha tenido el Estado, desconociendo las posturas empresariales, ha generado desconfianza.
«Vemos con preocupación la crisis de confianza del sector empresarial fundamentalmente hacia un sector sindical que ha sido muy rígido, poco flexible, y que ha jugado siempre sus barajas respaldado en el gobierno», sentenció.
Para Mailhos, hoy existe una negociación bipartita entre gobierno y Pit-Cnt y luego «se le impone a los empresarios». Dijo que esta mecánica se manifiesta de múltiples maneras. A nivel legislativo, con iniciativas que vienen directamente de legisladores que han integrado los cuadros del Pit-Cnt. Se observa también en la fijación de las pautas de los Consejos de Salarios, con las cláusulas de salvaguarda «que las propuso el sector empresarial y las termina imponiendo y negociando el sector sindical en acuerdo con el gobierno».

MATICES
Otra perspectiva aportó el presidente de la Cámara de la Construcción. Ignacio Otegui dijo que en el caso de ese sector se ha tratado de mantener el positivo relacionamiento dado a través de los años. No obstante, reconoció ciertas dificultades «para asumir algunos de los temas que este gobierno, vía legal o decreto, ha impuesto y que no ha sido el resultado de la negociación. Nos obligamos a acordar ciertas cosas porque la legislación vigente nos obliga». Recordó todo lo relativo a las licencias especiales, y aquellas dirigidas para los delegarlos sindicales. «Si no hubieran sido impuestas por la vía legal, no lo hubiéramos acordado».
Otegui consideró que en términos generales «ha existido una exacerbación del enfrentamiento que no contribuye en nada a generar un clima de entendimiento y crecimiento, porque en este negocio estamos todos». Además, fue muy gráfico: «Hay que dejarse de declaraciones grandilocuentes y rimbombantes que terminan públicamente enfrentando mucho más de lo que después reservadamente se reconoce o se hace», subrayó.
Mientras tanto, el presidente de Anmype, Pablo Villar, dijo que, cuando hay intereses contrapuestos, los relacionamientos son «un poco complicados» aunque eso no significa que sean conflictivos. A juicio de Anmype «las relaciones laborales son una construcción continua porque van cambiando los formatos de relación, las realidades y los sectores. Es una asignatura y disciplina donde empresarios y trabajadores debemos poner gran esfuerzo porque, de última, son las dos partes interesadas en la generación de riqueza».
No obstante, reconoció que durante este gobierno se ha legislado a veces en contra de la opinión de los trabajadores y mucha de las veces en contra de la opinión del sector empresarial. Esto no es saludable, porque el marco regulatorio debería partir de consensos más amplios.
A su turno, el secretario de la Unión de Vendedores de Carne, Hebert Falero, dijo que la ausencia de los Consejos de Salarios durante varios años generó falta de cultura de negociación entre el empresariado y los trabajadores. Eso ha determinado ciertas asperezas y con el paso del tiempo las partes se tienen que ir adecuando a la nueva realidad.