Cámaras empresariales alertan efecto negativo

Lombardi manifestó que los principios que supuestamente guían a la reforma -equidad, eficiencia y estímulo a la inversión- no se están cumpliendo”. Señaló, asimismo, que “hubo un deterioro” del proyecto entre el articulado que considera ahora el Senado y el original remitido por el Poder Ejecutivo. Fustigó que “la clase media sea la que cargue con la reforma” porque “no es un aspecto positivo para la equidad buscada”.

Por otra parte, los delegados de la Cámara de Comercio ven que la eficiencia “no se logrará aumentando de 250.000 a 700.000 la cantidad de contribuyentes”. Además, estiman que “es poco razonable” pensar que “un leve aumento de la presión fiscal sea un estímulo a la inversión.

La Intergremial Inmobiliaria, en tanto, planteó sus reservas en cuento a los guarismos del futuro Impuesto a la Renta de las Actividades Empresariales (IRAE). Observan que este nuevo gravamen “puede poner en grave peligro la viabilidad del sector” y que las deducciones previstas en la reforma son “insuficientes”.

Los representantes del sector alertaron sobre una posible merma en la circulación de inmuebles a partir de las tasas que adoptará el impuesto al arrendamiento y a la primera enajenación de inmuebles. Criticaron, además, “las disposiciones no muy claras” que otorga potestades a la DGI para fiscalizar la actividad, pues ello, creen, podría no ser compatible con “el deber y el derecho al secreto profesional” que ostentan los corredores inmobiliarios.

La Cámara de Industrias del Uruguay, por otro lado, fustigó el aumento del aporte patronal porque “impacta directamente sobre la rentabilidad de los sectores industriales”.

Afirmó que en un principio serán las empresas las que absorberán los efectos negativos, pero que a mediano plazo la reforma tendrá repercusiones en la oferta de empleo y en las retribuciones personales.