Camioneros recurren a diplomacia brasileña

Las empresas uruguayas de transporte de carga internacional procurarán el lunes que la Embajada de Brasil en Uruguay intervenga ante el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva para contribuir a solucionar un conflicto aduanero declarado por 7.500 auditores fiscales del vecino país.
El conflicto, que tiende a agravarse, generó pérdidas de más de US$ 3 millones para las empresas uruguayas y brasileñas de transporte de carga y debilitó el comercio bilateral.

La audiencia con el embajador brasileño en Uruguay, Eduardo Do Santos, fue gestionada ayer en carácter de urgente por la Cámara de Transporte Terrestre Internacional del Uruguay (Catidu).

El secretario de Catidu, Luis San Martín, informó ayer a El Observador que el objetivo de la reunión con Do Santos “es, de alguna manera, procurar que el gobie! rno brasileño reaccione, porque la situación se tornó alarmante”.

“Nos vemos obligados a actuar ante la embajada brasileña en razón de que ya agotamos los recursos disponibles a nivel de Cancillería. De alguna manera todos los actores involucrados con este asunto deben tomar conciencia que está en peligro la salud de la actividad productiva y comercial del país”, agregó San Martín.


Un conflicto caliente. El conflicto ingresó ayer en una fase traumática para los agentes comerciales uruguayos, puesto que el 88% de más de 15 mil fiscales aduaneros brasileños (activos y retirados) nucleados en Unafisco resolvieron redoblar las medidas de lucha.

El dirigente de Unafisco, Arcadio Colman, dijo ayer a El Observador que los trabajadores, reunidos en asambleas, decidieron continuar con la Operación Padrón (trabajo a reglamento) y el martes y miércoles próximos decretar un paro total, que implicará obstaculizar el tránsito aduanero en los pasos fronterizos, pue! rtos y aeropuertos.

La Operación Padrón, también denominada Operación Tortuga, provocó que más de 600 camiones se encuentren detenidos en los pasos fronterizos del Chuy, Yaguarón y Livramento.

Este trastorno es ocasionado por las demoras en los controles inspectivos y trámites aduaneros que realizan los auditores para liberar los camiones que deben ingresar a territorio uruguayo o brasileño.


Caídas. Según datos proporcionados por la Cámara Nacional de Comercio (CNC), la corriente comercial de Uruguay hacia Brasil, es decir las exportaciones y las operaciones de tránsito, cayó un 10,4% desde el estallido del conflicto.

Por su parte, la corriente comercial procedente de Brasil registró una caída de 15,3%.

La CNC precisa además que las exportaciones uruguayas descendieron un 5% al pasar de US$ 44,3 millones a US$ 42,0 millones, en tanto que las importaciones cayeron en el entorno de un 9%, al pasar de US$ 51,1 millones a US$ 48,1 millones.