Campaña argentina genera cada vez menor entusiasmo

Los institutos privados revelaron ayer datos de pobreza más elevados que los oficiales, lo que agrega más leña a la denuncia de que el gobierno está manipulando los indicadores.

El Instituto de Estudio y Formación (IEF) dijo ayer que los índices de pobreza en el país se ubican «entre el 27,0% y 28,8%» y expresó que «la intervención (del Gobierno) sobre el Índice de Precios al Consumidor (inflación) afecta la medición».

En cambio, según el Gobierno, el indicador de pobreza bajó de 26,9% a 23,0% en el primer semestre de 2007 comparado con el segundo semestre de 2006. En números, el gobierno habla de 9 millones de pobres contra 14 millones de las consultoras privadas.

El IPC es uno de los insumos claves para medir el poder adquisitivo de la población y por ende, la pobreza. Para el gobierno, la inflación registra un 5,0% de alza en lo que va del año, cuando economistas calculan el aumento en 15%.

APATÍA. Pese a este flanco abierto en el gobierno, no se respira un clima de campaña en el país. Los analistas coinciden que la indiferencia de los argentinos hacia las elecciones está relacionada con las divisiones de la oposición al gobierno del presidente Néstor Kirchner. Frente a la candidata oficial, Cristina Fernández, se encuentra la diputada Elisa Carrió, el ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saa, el economista Ricardo López Murphy y el gobernador de Neuquén, Jorge Sobish, entre otros.

Por cierto, ninguno de estos candidatos, incluida Cristina Fernández, representa a los partidos tradicionales: justicialismo y el radicalismo.

Los especialistas políticos coinciden en remarcar que lo disgregada que está la oposición ha incrementado la apatía del electorado, algo que en definitiva le ha venido muy bien al oficialismo.

López Murphy, que va muy relegado en los sondeos salió ayer a denunciar un probable «fraude» para el 28 de octubre. Las sospechas surgieron por denuncias opositoras después de los comicios a gobernador celebrados en las provincias de Córdoba y Chaco, donde se impusieron coaliciones oficialistas por mínimos márgenes. Carrió avivó también la sospecha y pidió observadores para octubre.

Las últimas encuestas dan ganadora Fernández de Kirchner, en primer vuelta y cómoda. Obtendría más del 40 % de los votos a favor y con una diferencia superior a los 12 puntos sobre el segundo.

La principal crítica de los analistas a la oposición es su falta de propuestas contra la gobierno. El debate gira sobre cuestiones puntuales y no se cuelan los grandes temas en la campaña. De seguir así, Cristina tiene el triunfo asegurado.