Campaña. Hillary vuelca los votos para Obama.

Hillary y su marido, y ex presidente, Bill Clinton, recibieron una atención especial dentro de la Convención, promovida por el candidato demócrata.

Obama declaró ayer que «habrá algunos seguidores de la senadora Clinton con quienes habrá que trabajar mucho para convencerles de sumarse», y a estos es los que se intentó apuntar en la Convención.

Desde el inicio el lunes, los equipos de Clinton y Obama intentaron limar asperezas. Ambos equipos discuten la organización de la votación estado por estado.

La senadora Hillary Clinton, derrotada en las primarias por Barack Obama, debió intentar enterrar el hacha de guerra en la convención demócrata de Denver, en un discurso que llame a la unidad demócrata.

Considerada durante varios meses la favorita para lograr la investidura demócrata, la ex primera dama debió aprovechar la tribuna de la convención para recordar sus éxitos y despegar cualquier duda sobre su apoyo al que podría convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos.

Clinton ya había adelantado el mensaje que pensaba transmitir, en un breve discurso el lunes ante los delegados hispanos, a los que llamó a trabajar «tan duro para Obama» como lo hicieron para ella durante las primarias, al contribuir a victorias importantes en estados como California, Nueva York o Nuevo México.

«Estamos reunidos en Denver (…) para prometer nuestro apoyo y para unirnos detrás del próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama», añadió, saliendo al paso de una campaña republicana que intentó «defenderla» por no haber sido designada candidata a la vicepresidencia.

Recientes sondeos indican que entre el 20% y 30% de los seguidores de Clinton votarán por el candidato republicano, John McCain, o por el candidato de otro partido.

Los más fervientes partidarios de la senadora se reunían ayer en los alrededores de la convención para celebrar «los 18 millones de votos» recogidos por Clinton en las primarias.

Algunos de sus votantes, que habían esperado hasta el final que Clinton fuera la compañera de fórmula de Obama, no ocultan su decepción.

Los republicanos intentan explotar las divisiones entre demócratas y difunde por televisión avisos publicitarios en los que aparecen discursos críticos de Clinton contra Obama.

«La senadora (Clinton) y el (ex) presidente Clinton apoyan totalmente la fórmula Obama-Biden y tienen la intención de dirigirse a la convención y al país (para insistir en) la importancia de un victoria este otoño, afirmaron en un comunicado conjunto el principal estratega de Obama, David Axelrod, y Maggie Williams, una asesora de Clinton. «No se equivoquen. Estamos unidos por el cambio. Por supuesto, somos demócratas y entonces esto puede llevar tiempo», dijo Clinton a delegados de Nueva York.

Además, llamó a sus partidarios para que «hagan todo lo que puedan» para que Obama sea «el próximo presidente de Estados Unidos».

La convención de Denver (Colorado, oeste), donde 12% del electorado es de origen latinoamericano, dará la oportunidad a Obama de hacerse conocer y presentar apoyos como el del gobernador demócrata del vecino Nuevo México, el hispano Bill Richardson.

Hasta mañana, la convención intentará atraer a un electorado muy indeciso y despejar dudas sobre la unidad del partido.

Una encuesta del USA Today/Gallup muestra que Obama sigue superando a McCain por 47% a 43% de las intenciones de voto.

El 47% de los votantes de Clinton durante las primarias dice apoyar incondicionalmente a Obama, 23% asegura que lo apoya pero que aún puede cambiar de opinión y, lo más preocupante para el senador por Illinois, un 30% afirma que no votará por él en noviembre.