Cancillería apuesta a privados como pilar de inserción externa.

La Cancillería quiere reforzar los vínculos con los empresarios privados como pilar de la inserción internacional del país.

La base de operaciones seguirá siendo la región que como mercado «es insustituible», pero al mismo tiempo se mirará más allá de la frontera del Mercosur, y en ese sentido el Ministerio de Relaciones Exteriores apuesta a Asia, donde incluso se abrirán nuevas embajadas.

La idea es fortalecer ciertas representaciones diplomáticas por su peso político o comercial, y por ello se procura una razonable diversificación de la oferta exportable para llegar a ciertos destinos del continente asiático. La estrategia pasa por vender no solo commodities, sino productos con valor agregado para que compitan por su calidad y no por su precio.

En la Cancillería se mira hacia Corea, China, Malasia, India, Vietnam, Kuwai t y Qatar como lugares de gran potencial, junto a mercados como Europa y Estados Unidos. Incluso en esos destinos se piensa en colocar a funcionarios jóvenes, que enfrenten desafíos y no a quienes estén terminando su carrera.

El canciller Luis Almagro, acompañado del director del Ministerio, Nelson Chabén, y el jefe de gabinete, Francisco Bustillo, participó ayer del ciclo de conferencias de prensa especializada organizadas por Presidencia de la República, donde luego de una exposición de 20 minutos contestó preguntas de los periodistas. Afirmó que la relación con los privados «es decisiva», por lo que se apuesta a conocer «muy bien sus necesidades» para avanzar en la apertura de mercados. Insistió en que la «diplomacia empresarial es vital» y recordó que al final del día son los empresarios los que ponen la firma y cierran los negocios. El Estado debe facilitar los medios y dar apoyo logístico, comentó el canciller al explicar el rol de la administración pública.

Para cumplir con ese objetivo, Almagro trabaja en la modernización de la Cancillería y de su personal, que pasará a trabajar en base a metas y con «incentivos» que buscan estimular a los diplomáticos en su carrera. También hubo críticas y dijo que el Ministerio de Relaciones Exteriores perdió especialización y no tuvo recambio generacional.

Argentina y Brasil. La relación política del presidente José Mujica con sus colegas Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) y Cristina Fernández, (Argentina) permitió superar varios obstáculos aunque aún persisten inconvenientes en el relacionamiento comercial.

Uruguay prioriza absolutamente el vínculo con esos países que en materia comercial son los socios más importantes y además compran productos con valor agregado, que por tanto demandan más mano de obra.

Sin embargo, para Almagro, «aún hay viejas visiones estratégicas» que se buscan eliminar porque su resultado es «suma cero». Por ejemplo, entre Buenos Aires y Montevideo es notorio que sigue habiendo una lucha de puertos que puede verse exacerbada por una decisión de la autoridad portuaria de Argentina de prohibir atraques en Uruguay de barcos que lleven otros destinos. El canciller dijo que fue enterado del tema y consultó a su colega Héctor Timerman y aún espera una respuesta.

También está latente de resolución la exportación de alimentos que tienen problemas para llegar a las góndolas de los supermercados. En ese caso son cuatro las empresas afectadas.

Con Brasil se resolvió el ingreso de lácteos, pescado y carne, y ahora se trabaja en temas de infraestructura como la conexión ferroviaria, la interconexión eléctrica y la construcción de un nuevo puente sobre el río Yaguarón. Faltan resolver laudos para el ingreso de neumáticos y pinturas.

Almagro consideró que los laudos arbitrales del Mercosur «generan más asimetrías» al permitir que se tomen medidas compensatorias por un país afectado, lo que evidentemente favorece a los socios grandes.