Cancillería confiada en un fallo de La Haya favorable a Uruguay

«Nuestra impresión es que logramos un trabajo muy sólido del equipo, lo cual hizo que la presentación de Uruguay fuera muy clara», dijo a El País el secretario general de la Cancillería, el embajador José Luis Cancela.

A juicio del diplomático que integró el panel encabezado por el embajador Héctor Gros Espiell, Uruguay consiguió lo que se proponía: demostrar que no existe un riesgo de contaminación, como para ameritar una medida cautelar, y que no violentó el Tratado del Río Uruguay.

Argentina expresó su intención de presentar una queja formal por la inclusión de un informe en la segunda audiencia. Cancela indicó que, hasta el momento, la protesta no se concretó.

A juicio del diplomático uruguayo ninguno de los elementos presentados por Argentina permitió demostrar su posición. Ni siquiera la «Declaración de Anchorena», incluida entre las pruebas, que Cancela entendió «no hace más que fortalecer la posición uruguaya».

corrupcion. La referencia hecha por el embajador Gros Espiell al tema de la corrupción causó profunda irritación al gobierno argentino. Incluso hablan de «puñalada por la espalda». Cancela, sin embargo, restó trascendencia al tema.

«Cuando el embajador Gros se refirió al tema de la corrupción, lo hizo, si se me permite la expresión, durante la presentación-país. Es decir, cuando estaba mostrando las credenciales del país, en primer lugar como tradicionalmente respetuoso del Derecho Internacional», explicó Cancela. «En ese marco, al referirse a Uruguay como un país respetuoso de todos los derechos -antes se había hablado del derecho ambiental y de derechos humanos- fue que el embajador Gros habló de la escasa significación que tiene la corrupción en el país, afortunadamente, y de cómo se la castiga», agregó el diplomático.

Otro tema que dio lugar a las protestas de Argentina fue la inclusión de un breve informe perteneciente al experto Adriaan Van Heinnigen, de la Universidad de Maine, Estados Unidos. «Hay que recordar que durante el primer día de audiencia Argentina hizo mucho hincapié en el tema medioambiental, incluso discutió la ubicación de Uruguay en el ranking mundial, citando estudios de las universidades de Yale y Columbia», explicó Cancela, «en esa medida, entendimos que era necesario contar con la opinión de un reputado experto estadounidense, que dio una opinión contundente en favor de Uruguay. El informe se presentó dentro de las formalidades establecida por la Corte, de manera que cuando Argentina haga su planteo, nosotros haremos el nuestro y veremos qué dice la Corte».

Antes del comienzo de las audiencias la Corte rechazó la inclusión de un audiovisual durante la presentación de Argentina. Ello se debió a una observación formulada por Uruguay, que la CIJ aceptó. «Lo que ocurre es que se trataba del video de un programa periodístico argentino en el que, efectivamente, había palabras del presidente Tabaré Vázquez, pero además había comentarios hechos por los periodistas del programa. Nosotros entendimos que, si lo que se quería era presentar las palabras del presidente bastaba con la transcripción, y que los comentarios de los periodistas no aportaban nada», señaló Cancela.

De todas formas, Cancela confía en que el planteo hecho por Argentina, si llega a concretarlo, no afectará al procedimiento de fondo de la Corte.

fallo. En medios argentinos se manejó como posible que la Corte se expida en torno a las medidas cautelares sobre el 15 de julio.

El secretario general de la Cancillería se mostró confiado en el dictamen de la CIJ. «Desde nuestro punto de vista, el planteo de Argentina no corresponde y eso fue lo que procuramos demostrar. Para que la Corte se expida sobre una medida precautoria debe, necesariamente, existir un riesgo de daño inminente y Uruguay demostró que el mismo no existe», indicó Cancela.

El diplomático dijo que, luego de escuchados los argumentos de ambas partes, la Corte tiene tres posibilidades: hacer lugar al pedido de Argentina, y dictar un fallo que derive en la paralización de las obras; no hacer lugar al pedido de medidas, y por último plantear una medida alternativa.

En las seis décadas de funcionamiento de la Corte nunca se adoptó una medida del tenor de la solicitada por Argentina. En materia de medidas precautorias o cautelares, según el compendio de normas y procedimientos reunidos en el «libro azul» de la CIJ, el alto órgano de Justicia puede demorar hasta seis semanas en dictar un fallo. No obstante, también existen antecedentes de decisiones adoptadas a las 24 horas siguientes de presentado el pedido de medidas cautelares.

Confianza

«El planteo de Argentina no corresponde y fue lo que procuramos demostrar»