Carniceros se movilizarán si no se soluciona precio de la carne

Los carniceros están dispuestos «a dar una dura batalla en defensa de su fuente de trabajo y de todos los sectores que involucran las carnicerías», advirtió la Unión de Vendedores de Carne (UVC). Esa batalla tiene como meta bajar los precios de la carne, para que la gente «deje de hacer veda» y vuelva a tener acceso a este alimento rico en aportes protéicos. En tal sentido, preparan movilizaciones si sus reclamos no son atendidos por el Poder Ejecutivo.

Uruguay es un país ganadero y la carne es el principal producto de exportación, generando más de 8.000 puestos de trabajo en la industria frigorífica y U$S 229.000.000 en divisas en los primeros siete meses del año.

La carne ahora está más lejos del alcance de los consumidores debido a la suba de su precio. Pero el mismo no sólo creció porque el país tiene más compradores en el exterior, sino porque no hay ganado preparado para faena.

Los ganaderos, con menos dinero disponible, no realizaron los mejoramientos necesarios en sus campos como para poder engordar en estos meses de invierno más haciendas y el reflejo inmediato es una escasez en la oferta. Los frigoríficos tienen que comprar las pocas haciendas listas para faenar y, como hay poca oferta, los precios suben y en consecuencia, también aumenta el valor de la carne.

El ministro de Ganadería, Martín Aguirrezabala, comentó que la suba del precio de la carne «es coyuntural» y que «hay que actuar con prudencia», en el entendido de que para fines de setiembre o principios de octubre «la situación mejorará porque habrá una mayor oferta de ganado en la plaza». A la vez, se mostró contrario a que el Poder Ejecutivo intervenga para regular los precios del mercado interno o para crear un stock regulador para ser vertido a la plaza en períodos de post zafra, como el actual.

Las armas que los carniceros manejarán en esta lucha son variadas y van desde la posibilidad de «importar algunos cortes desde Argentina», pedir que se eliminen «temporalmente los impuestos», hasta llegar a «movilizaciones y medidas de fuerza» a tomarse «la semana que viene», si no hay solución.

Los carniceros no pueden importar la carne directamente, pero ya tienen un abastecedor que entraría los cortes argentinos y mantienen contacto con sus colegas del vecino país. «Hay una diferencia notoria en los precios de la media res argentina con la nuestra y, aunque haya impuestos de por medio, los cortes pueden llegar a Uruguay con buenos números», dijo Heber José Falero, secretario de la Unión de Vendedores de Carne a El País.

El ingreso del primer camión con 22.000 kilos de cortes de la rueda envasados al vacío, (cuadril, lomos, pecetos, etc.) que ya fue volcado al consumo interno por una cadena de supermercados, alimenta la esperanza de los carniceros de continuar la corriente importadora, pero apuntando «a otros cortes».

La UVC reconoce que el alimento tiene un mercado regido por la oferta y la demanda, pero critica al gobierno, porque entiende que «no se puede dejar que desaparezca el mercado interno», que fue «el que salvó al país cuando había aftosa y no se podía exportar».

MENOS IMPUESTOS. Los carniceros consideran que «sacarle temporalmente los impuestos a la carne sería una buena medida, porque los que tienen menor poder adquisitivo ya no pueden acceder a los cortes de menor valor», explicó el secretario de la UVC.

Para ellos la rebaja impositiva «no es una utopía», pues «cuando se quiso incentivar el consumo de carne ovina el Poder Ejecutivo tomó esa decisión».

Desde que la media res sale del frigorífico, donde fueron industrializados los animales, hasta que llega a manos del carnicero, lleva consigo prácticamente un 19% de tributos.

DIFERENCIA. Supermercados Disco «no ha trasladado los aumentos de las últimas dos semanas a los precios y, en este momento, tiene ofertas con carne uruguaya», dijo el gerente de compras de alimentos, Roberto Couce. La cadena descarta importar desde Argentina o Brasil, ya que los cortes autorizados a ingresar por razones sanitarias, carne sin hueso, son de alto precio. Los cortes más consumidos son, en cambio, la aguja o la paleta, que tienen hueso.

Couce dijo que no será posible seguir absorbiendo aumentos, pues «se está trabajando prácticamente sin margen».

«Abierto, pero en revisión»

Uruguay consultará expresamente a las autoridades sanitarias de EE.UU. y Canadá si la importación de ganados de Brasil o de cortes del alimento desde Argentina pueden poner en riesgo la exportación de carne uruguaya hacia dichos destinos. El ministro de Ganadería, Martín Aguirrezabala, dijo que en uno y otro caso «se trata de haciendas o de cortes destinados exclusivamente al consumo interno, por lo que no pueden ser traídos al país ni procesados por frigoríficos habilitados para la exportación».

Si bien aseveró que dichas importaciones «están abiertas pero bajo revisión», el secretario de Estado confirmó que se recibieron comunicaciones de la asociación de importadores de carne de ambas naciones norteamericanas, que manifestaron su preocupación porque la entrada de esos productos podrían poner en riesgo la continuidad de los negocios con Uruguay.

En el caso concreto de Brasil, ya antes de recibir la señal desde Norte América el MGAP venía analizando cortar el ingreso de ganado brasileño, dado que no estaba funcionando «la puerta de vaivén», por lo que las haciendas uruguayas no estaban pudiendo ingresar al país norteño.