Casi un tercio de los hogares sorteó la crisis sin renovar calzado ni ropa Deterioro del consumo

Según un monitor de situación que divulga periódicamente la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (Cncs), en el período abril 2002–abril 2003 el 29% de los hogares no compró ni ropa ni calzado como estrategia para sortear el impacto doméstico de la crisis financiera.

La misma fuente indicó que el 50% de los hogares declaró al monitor haber reducido en ese período la compra de zapatos, mientras que 41% de los hogares resolvió comprar calzado en el mercado informal (ferias) y 5% en la frontera o de contrabando.

En cuanto a la vestimenta, el 53% de los hogares encuestados redujo la cantidad de ropa comprada, optando por la adquisición en el mercado informal. De hecho, el 51% de los hogares de Montevideo y Zona Metropolitana incrementó la compra o comenzó a hacerlo en los comercios informales de las ferias y el 16% en la expoferias o ferias permanentes.

Este deterioro de la capacidad de consumo también alcanzó a otros renglones como el relacionado con el tocador, la cosmética y la perfumería.

Según el monitor, en la mayor parte de los rubros de este giro los consumidores mantuvieron el consumo en detrimento de la calidad.

De hecho, aproximadamente en la mitad de los hogares encuestados accedieron a marcas más baratas en sus hábitos de compra, detectándose también una leve tendencia a favor de la compra de envases más pequeños en los hogares de menores recursos.

PREFERENCIAS
Según el monitor, los supermercados continuaron siendo los principales canales de comercialización en Montevideo, aunque su participación se haya reducido en favor de las ferias y otros canales igualmente informales, en todos los rubros considerados. Otro indicador relevante fue el de las barracas de la construcción.

La encuesta mostró que en el 60% de los hogares, en el año contabilizado entre abril de 2002 y abril de 2003 no se efectuaron gastos de mantenimiento de la vivienda.

Ese guarismo de supresión o postergación de las reparaciones del hogar, fue un comportamiento que atravesó a todos los niveles socio-económicos.

La contracara positiva en este sector fue que la mayor parte de los hogares consideró que en su hogar se requería este tipo de inversiones, aunque los responsables del hogar no tuvieran claro cuándo se podrían hacer tales reparaciones.