Central Batlle aumentará su capacidad de producción en más de 30%

Los ocho nuevos generadores que se están instalando actualmente, y que estarán activos en noviembre, aumentarán sensiblemente la capacidad de producción energética. Funcionan a fuel oil pero pueden reconvertirse a gas natural y por su tecnología consumen menos combustible y ocasionan menor contaminación que los generadores actuales. Con respecto a un posible traslado de la central debido a la necesidad de expansión del Puerto de Montevideo, el jerarca aseguró que la idea estaba prevista y que “no hay ningún inconveniente” en sacar las nuevas máquinas de allí.

(emitido a las 7. 45hs.)

EMILIANO COTELO:
En la central Batlle se viene desarrollando una reforma de grandes proporciones.

¿En qué consisten exactamente estas obras? ¿Qué mejoras implican en cuanto a la disponibilidad de energía eléctrica?

JUAN ANDRÉS ELHORDOY:
Son ocho generadores finlandeses que van a producir 80 megavatios de energía. La capacidad de producción va a aumentar en un 30% con respecto a lo que es la histórica central Batlle. En principio van a funcionar en base a fuel oil -que es un combustible caro- pero tendrá la posibilidad de reconvertir esta planta a gas natural.

EC – Estamos con el vicepresidente de UTE, ingeniero Pedro de Aurrecoechea. ¿Cuál es el origen de esta inversión que se está realizando en la central Batlle?, ¿desde cuándo viene?

PEDRO DE AURRECOECHEA:
Eso es producto de una licitación que adjudicamos a finales de noviembre del año pasado y todo hace suponer que va a estar operativa en noviembre de este año. En menos de un año vamos a concretar esta importante inversión que estamos haciendo en la central Batlle.

EC – ¿Desde cuándo no se invertía en esa central?

PDA – La última máquina incorporada, que es la máquina 6, data del año 75, si mal no recuerdo. Es decir que hacía 33 años que no habían inversiones en esa central.

EC – ¿Qué papel juega la central Batlle en el parque generador nacional?

PDA – La central Batlle es una parte muy importante de nuestro sistema por dos razones. Primero, porque se trata de una central térmica, que es una central de respaldo, es decir que en los momentos en los cuales hay carencia de agua, como nos ha pasado últimamente, es una central que está siempre a la orden. Y en segundo lugar, es una central que está metida dentro de lo que es el anillo de Montevideo, es decir que en caso de dificultades en las líneas de transmisión que vienen desde las represas hidroeléctricas al gran consumidor en el país, que es Montevideo, se lo puede abastecer directamente desde esa central.

JAE – ¿En términos de costos la central Batlle tiene hoy niveles más bajos que Punta del Tigre y la que está ubicada en La Tablada?

PDA – Eso es muy relativo porque depende mucho de los precios relativos que hay entre los distintos derivados del petróleo. En estos momentos, de las tres máquinas que hay operativas en central Batlle, la Sala B es más cara que Punta del Tigre y sin embargo Punta del Tigre es más cara que las otras dos máquinas. Lo mismo sucede en relación con La Tablada, queda un poquito más cara que las tres máquinas de la central Batlle.

JAE – Los datos de la Administración del Mercado Eléctrico (ADME) del día de hoy marcan que la central Batlle está produciendo a un costo de 100 dólares el megavatio.

PDA – Sí, porque en este momento no tenemos en funcionamiento la Sala B, que es la máquina más cara.

JAE – Y con este plan que se está desarrollando ahora, ¿cómo va a quedar la central Batlle a partir de noviembre?

PDA – A partir de noviembre la Central Batlle va a quedar así: las tres máquinas actuales -quinta, sexta y Sala B-, que son máquinas que funcionan con fuel oil, son ciclos de turbo-vapor, es decir, se genera vapor con carbón y con el vapor se mueven turbinas que mueven los alternadores-, y las nuevas unidades que estamos incorporando, que son ocho unidades de 10 megavatios cada una, como motores de camión muy grandes, que funcionan con fuel oil también. Hoy funcionan con fuel oil pero pueden ser reconvertidas a gas natural cuando se disponga de ese fluido a partir de la planta regasificadora que estamos embarcados en construir. Y eso va a generar 80 megavatios, con lo que vamos a subir más de 30% la capacidad de generación de la central Batlle.

EC – Y en cuanto a costos de generación, ¿qué va a implicar este cambio?

PDA – Estas máquinas tienen un rendimiento mayor que las actuales turbo-vapor. En términos globales estas máquinas tienen un rendimiento del 40% aproximadamente y el resto de la central alrededor del 30%. Esa diferencia obviamente se traduce en la producción de mayor cantidad de energía con menor consumo de combustible.

EC – ¿Y las máquinas que se están sustituyendo efectivamente son máquinas que ya no tenía sentido continuar utilizando?

PDA – En primera instancia no vamos a sustituir, vamos a ampliar. Pero hay una máquina, que es la que llamamos Sala B, que está muy pasada de su vida útil. Es una máquina que tiene 52, 53 años, cuyo desguase había sido licitado a principios de los años 2000 y esa licitación no fue adjudicada por una restricción presupuestal. Cuando nosotros entramos en esta administración, ya con la sequía imperante en 2005, no hubo más remedio que echar mano a ella y “emparcharla” de apuro para poder hacerla operativa de vuelta. La verdad es que desde ese momento hasta ahora, salvo en 2007 que fue un año relativamente húmedo, ha estado funcionando permanentemente.

Hasta tanto no se construya otra central importante en base a combustibles líquidos, que está proyectada y estamos muy cerca de licitar, esa máquina va a tener que seguir operativa por dos o tres años más.

JAE – Justamente le quería preguntar sobre esa licitación que está próxima y que apunta a producir otros 200 megavatios de energía, ¿qué características tendrá?

PDA – Esa central en principio va a tener las mismas características que estos motores que estamos incorporando ahora. Tendrá máquinas de combustión interna, con la única diferencia que se va a tratar de motores más grandes. La tecnología ya ha avanzado, hoy tenemos motores de 20, 25 megavatios cada uno, más del doble del tamaño de los actuales, y a su vez las vamos a licitar como máquinas ‘dual combustible’, es decir que puedan trabajar indistintamente con fuel oil pesado o gas natural.

EC – Volviendo a las obras que se están cumpliendo en este momento en la central Batlle, ¿qué va a pasar en el nuevo esquema en materia de contaminación? Porque cuando uno pasa por la central Batlle una de las cosas que chocan es el humo que sale cuando éstas máquinas están operando.

PDA – Primero, estas máquinas en la medida en que tienen mayor rendimiento consumen menos combustible por megavatio/hora generado y por lo tanto tienen menos emisiones que las actuales simplemente por el hecho de tener mejor rendimiento. Segundo, son máquinas cuyos gases de escape salen a menor temperatura y por lo tanto desde el punto de vista de la contaminación atmosférica por gases calientes ésta también disminuye. Tercero, son máquinas que funcionan con combustión muy completa, muy difícilmente larguen material particulado -el humo que se ve en realidad es de partículas sólidas largadas a la atmósfera-; con estas máquinas eso no tiene por qué ocurrir.

En cuanto a las máquinas actuales, en general no se ve humo aunque estén funcionando; cuando están en régimen, cuando la máquinas están calientes y vienen funcionando por varios días no hay humo. El humo se produce en los momentos de arranque, cuando está fría. Pero lo normal es que no haya humo, por más que son máquinas muy viejas; la tecnología de muchos años atrás no hacía hincapié en el mantenimiento del medio ambiente, y a su vez tienen el deterioro lógico por los años de uso que hace que muchas veces tengamos alguna dificultad.

EC – Hace algún tiempo, como parte de la discusión a propósito de hacia dónde iba a crecer el Puerto de Montevideo -porque está claro que el predio original ha quedado chico- se llegó a manejar la posibilidad de que la central Batlle se trasladara a otro lugar. ¿Eso quedó por el camino?, ¿si se están haciendo estas obras debemos concluir que eso no va a ocurrir?

PDA – Esa discusión está entablada desde hace bastante más tiempo, desde el momento en que se planteó no sólo la ampliación del Puerto de Montevideo sino de una vuelta de la visión de la ciudad de Montevideo hacia la bahía, que es un patrimonio de todos los montevideanos. Ahí se cuestionó, y se cuestiona hoy, la presencia de la central Batlle allí.

Estas máquinas que estamos instalando actualmente, a pesar de su tamaño y de los líos que están armando en la circulación en la zona portuaria, son fácilmente trasladables. La idea es que estas máquinas en algún momento se lleven a otro emplazamiento, no hay ningún inconveniente en sacarlas de allí.

EC – O sea que esta obra no quiere decir que la posibilidad del traslado haya quedado sin efecto.

PDA – No, exactamente, esto no es plantar una bandera de que no se va a mover nunca más de allí. Claro, están las otras máquinas, la Sala B en algún momento va a ser desguasada porque ya es una pieza de museo. Las otras dos máquinas que todavía tienen por delante una vida –digamos 10, 15 años– no podrían ser desarmadas y trasladadas dada su vetustez; pretender desarmar y trasladar eso implica hacerlas nuevas prácticamente, con lo cual tendrán que quedar allí hasta tanto tengan vida residual.

EC – Y lo último, más puntual, ¿hasta cuándo siguen las distorsiones en el tránsito en la rambla portuaria?

PDA – Ayer estaba entrando el motor número 5, faltan tres más que están en el puerto, y ese proceso puede llevar unos 15 días. Las partes más pesadas han disminuido, si bien las grúas van a seguir trabajando porque hay que seguir haciendo obras allí, y probablemente el nivel de afectación al tránsito vaya disminuyendo gradualmente. Yo diría que en un mes, mes y medio, debiera estar totalmente normalizado.