Centran investigación en los miles de cámaras de seguridad

 Mientras tanto en España, un funcionario del gobierno expresó sus dudas sobre informes de la prensa británica que indicaban que un sospechoso clave fue el organizador de los atentados dinamiteros de Madrid del año pasado.

Scotland Yard anunció ayer que había identificado a la primera víctima, Susan Levy, de 53 años, vecina de Hertfordshire en las afueras de Londres. Especialistas forenses dijeron que tardarían varios días o semanas en identificar los cuerpos, mutilados por las explosiones.

El primer ministro Tony Blair manifestó ante el parlamento que los ataques fueron probablemente ejecutados por extremistas islámicos y la cifra de muertos aumentó a por lo menos 52, al tiempo que el jefe de la Policía Metropolitana de Londres, Ian Blair, instaba al público a darle a las autoridades el tiempo que necesitan para investigar.

«Este es el peor crimen de la historia de Inglaterra, y tenemos que hacerlo de manera correcta», declaró Blair refiriéndose a la investigación.

Ian Blair ofreció una rueda de prensa frente a la estación de trenes de King’s Cross, donde explotó una de las bombas el jueves. Otras dos detonaron también en estaciones de subterráneos y una cuarta destrozó a un ómnibus de dos pisos.

«Nuestro país no será derrotado por semejante terror», dijo, por su parte, el primer ministro. «Perseguiremos a los responsables dondequiera que estén y no descansaremos hasta identificarlos y llevarlos ante la justicia».

Dijo que la investigación se centrará en unas 2.000 llamadas telefónicas a una línea telefónica antiterrorista, 115.000 llamadas a la policía, y complejas evidencias forenses del lugar donde fueron atacados los subterráneos y el autobús.

Al mismo tiempo, Gran Bretaña recibía ayuda de varios de sus aliados.
Durante el fin de semana, funcionarios de inteligencia y detectives de más de una veintena de países —entre ellos investigadores de España que trabajaron en el caso de los ataques de Madrid— se reunieron con funcionarios británicos para analizar los atentados de la semana pasada.

Sin embargo, un alto funcionario español, Antonio Camacho, minimizó las versiones periodísticas de que el sirio Mustafa Setmarian Nasar, sospechoso de ser jefe de operaciones de Al Qaeda en Europa y presunto autor intelectual de los ataques de Madrid, había surgido como el principal sospechoso de los ataques de Londres.

«Las autoridades británicas no nos han comunicado eso», afirmó Camacho, responsable de las fuerzas policiales de España, incluso una fuerza especializada en casos de terrorismo islámico.

La policía de transportes pidió a la población que regrese a la vida normal como desafío a los terroristas.

Pero la tensión seguía presente: Debido a la presencia de un paquete sospechoso, la policía cerró durante media hora las calles donde se encuentran el Parlamento, la Cancillería y la calle Downing, en cuyo número 10 vive y trabaja el primer ministro Blair.

El alcalde Ken Livingstone tomó el metro a su oficina ayer para transmitir el mensaje de que los londinenses deben «seguir adelante».
Un marroquí que fue señalado como sospechoso en los ataques de Londres, rechazó la versión en el diario The Guardian en una entrevista publicada ayer.

Mohammed el Guerbouzi, de 48 años, quien vive en Gran Bretaña desde 1974, fue convicto como reo ausente en Marruecos por las explosiones de Casablanca en el 2003, donde murieron 45 personas. El asegura que fue por su abierta oposición al régimen de ese país.