Cerraron canje exitoso y ahora dicen adiós al FMI

A la salida del salón de conferencias del Edificio Libertad, Astori dijo que podrá convertirse en «el primer ministro» que logra cancelar la deuda con el FMI y sostuvo que se esperará el momento para hacer el anuncio, aunque poco antes había asegurado que habría noticias en «poco tiempo».

Ayer el gobierno anunció que logró una adhesión del 52% al plan de recompra y canje de deuda de los 20 bonos elegibles con vencimientos entre 2008 y 2019 más una serie de 2027.

Astori destacó que se logró despejar las torres de vencimiento que implicaban los bonos 2011 y 2015. La principal serie de 2011 por U$S 475 millones logró un adhesión para la operación de 60,7%. La principal de las dos series que vencen en 2015 (U$S 987 millones) obtuvo una adhesión de 59,4%. Las dos series representan el 73% del monto total.

De un total de U$S 2.140 millones se presentaron ofertas por U$S 1.173 millones de las que se aceptaron U$S 1.148 millones. Todo este monto adhirió a la operación aceptando el precio que el gobierno fijó por los 20 bonos que incluía un premio al ser más altos que los del mercado antes del anuncio de la operación. Sólo inversores con bonos por U$S 25 millones pidieron más rendimiento, lo que no fue aceptado por el gobierno.

Se pagaron U$S 295 millones en efectivo y el resto se canjeó por bonos con vencimiento en 2022 por el que se emitirán U$S 602 millones y por el 2036 que se ampliará en U$S 277 millones. Así el bono 2022 llegó a un circulante de U$S 1.802 millones y el 2036 a U$S 1.277 millones, aunque el gobierno no ve peligro por ello.

CHAU FMI. La ampliación de bonos que acompañó la operación dio al gobierno el colchón para poder cancelar deuda con el FMI. Astori dijo que ya se tienen los fondos pero no precisó la fecha en que se pagará, aunque dijo que será «bastante antes» de junio de 2008, cuando vence el programa con el Fondo.

Sostuvo que se será cuidadoso en lograr que la operación permita ventajas financieras para el país. Se evaluará el tipo de deuda y qué recursos se utilizarán para cancelar los pagos. Fuentes oficiales dijeron a El País que los recursos «ya están» y que ahora será «una decisión política».

A partir del 6 de noviembre el gobierno evaluará con la misión del FMI el programa financiero de 2007 y a fin de año el directorio aprobará la quinta y sexta revisión del programa. Se puede especular que en ese lapso el gobierno podría efectuar el pago.

Astori destacó ayer que con el canje se despejaron todas las urgencias financieras de este período de gobierno y dio aire para avanzar en nuevas operaciones de manejo de deuda.

El mismo día que el gobierno anunció la operación, el jueves 20, amplió el bono 2036 en U$S 500 millones y el 2018 en Unidades Indexadas por U$S 300 millones. Con estas ampliaciones se obtuvieron fondos para el pago en efectivo. El gobierno dijo después que sólo utilizaría U$S 400 millones y al final sólo pagó en efectivo U$S 295 millones.

Con estos U$S 500 millones más los U$S 400 millones que logró cuando emitió el bono global 2018 a principios de setiembre, se tiene casi toda la caja necesaria para cancelar los U$S 1.077 millones que el país le debe al FMI al 30 de setiembre último.

El 30 de marzo el gobierno anunció el adelanto de pagos de todo 2006, por U$S 630 millones, y en julio hizo lo mismo con los pagos obligatorios de 2007 por U$$ 916 millones. Allí se utilizaron U$$ 500 millones obtenidos por la ampliación del bono global 2022 y el resto fue cancelado con reservas del Banco Central.

El presidente del BCU, Walter Cancela, dijo la semana pasada que se podría volver a utilizar reservas para adelantar pagos a organismos multilaterales, ya que la situación «es holgada». Cancela dijo que en octubre el gobierno ya había cumplido con la meta de suba de activos brutos de reserva comprometida en el programa con el FMI y que se pretendía sobrepasar esa meta hasta donde se pudiera, lo que se logrará con la compra de dólares.