Chávez siente ‘vergüenza’ de los retrasos en integración regional

A su arribo a la ciudad amazónica de Manaos, el mandatario venezolano lanzó duras críticas contra los retrasos -atribuidos al «imperio», en referencia a Estados Unidos- que entorpecen la unión entre ambos países. «Más que molesto, me siento apenado, me da vergüenza», dijo previo a su reunión con su par brasileño.

La reunión mostró un acercamiento luego de un período de meses marcado por enfrentamientos más o menos directos. La búsqueda de socios que viene realizando Brasil para la producción de etanol, fue una de las cuestiones que los distanció. Mientras Lula recibía en marzo al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en el marco de esta estrategia, el gesto fue respondido por Chávez con una gira «antiimperialista», en favor del petróleo, su principal fuente de divisas.

A esto se sumó el polémico cierre del canal de televisión venezolano, RCTV. Ante la clausura ordenada por Chávez, el Senado brasileño apoyó una moción de censura a esta medida, la cual mereció una respuesta del mandatario venezolano. El Congreso brasileño es «un loro que repite lo que dice Washington», dijo en ese momento.

La agenda incluyó temas energéticos como el Gasoducto del Sur -un ducto de 8.000 kilómetros que llevará gas desde Venezuela a Argentina a través de la Amazonia-, la asociación entre Petrobras, la petrolera brasileña y PDVSA, su par venezolana, para la refinación de petróleo en el noreste de Brasil. Este proyecto requiere de U$S 4.000 millones y ya fue inaugurado este mes, pero sólo por Brasil, que esperaba una definición de sus socios.

Ayer, tras seis horas de reunión centrada en temas energéticos, decidieron retomar estos proyectos, que serán evaluadas en encuentros trimestrales. Dos empresas petroleras mixtas serán creadas a final de diciembre. Lula aseguró que «no existe» disputa entre ambos países.

Chávez también buscaba promover la integración de Brasil al Banco del Sur, una institución financiera que ya tiene como socios a Venezuela -con Caracas como sede-, Ecuador, Argentina y Bolivia. Al respecto, Chávez anunció que el proyecto arrancaría en noviembre porque «no podemos esperar más». Sólo Venezuela aportará, en el inicio de las actividades de esta entidad, unos 1.000 millones de dólares producto del excedente de las reservas anuales.

«Nosotros tenemos dignidad y no nos vamos a estar arrastrando ni rogándole a nadie», dijo Chávez en referencia a la resistencia que desde algunos sectores del Congreso brasileño genera la postulación de Venezuela para integrarse como socio pleno del Mercosur. El venezolano fijó diciembre como plazo límite para que se resuelva su incorporación. «Si Venezuela no entra al Mercosur, será una victoria del imperio, pero una victoria pírrica».

La negociación que lleva adelante el mandatario venezolano ante la guerrilla colombiana de las FARC, también era tratada con Lula.

Las gestiones que Chávez realiza ante los rebeldes cuenta con el apoyo de Lula. El vocero presidencial, Marcelo Baumbach, dijo ayer que Brasil ratifica su ofrecimiento de prestar su territorio para que se efectúe el encuentro entre Chávez y las FARC a fin de lograr la liberación de 45 secuestrados. Sin embargo, oficialmente, aún no se ha proporcionado detalles sobre esta posibilidad.

El mandatario brasileño también tenía previsto para ayer encontrarse con Rafael Correa, el presidente ecuatoriano. a fin de abordar temas comerciales, energéticos y de infraestructura entre ambos países.