Chile cierra campaña con lucha voto a voto

A tres días de la elección, reina en el país un clima de incertidumbre luego de que la última encuesta de la consultora Mori revelara que la hasta ahora cómoda ventaja de Piñera se había reducido a apenas 1,8% (50,9 contra 49,1% de Frei).

La última encuesta para los comicios del domingo pronosticó que en la segunda vuelta, Piñera ganaría con mínima ventaja, pero reveló que el oficialista remontó los 15 puntos que lo separaron del candidato opositor en la primera vuelta del 13 de diciembre.

Adicionalmente el candidato disidente Marco Enríquez-Ominami -un político revelación que en la primera vuelta obtuvo 20% de los votos- dio su apoyo a Frei, en una jugada que a tan pocos días de la elección y con una diferencia tan estrecha, genera una complicación más para Piñera.

Enríquez-Ominami, sin embargo, dejó en libertad de acción a sus partidarios y algunos analistas creen que el elusivo apoyo del ex candidato llegó tarde.

Frei, un ex presidente de 67 años poco carismático, llegó al último día de campaña impulsado por la adhesión de Enríquez, pero sobre todo por un apoyo declarado y permanente de la presidenta Michelle Bachelet, que con su más de 80% de popularidad se la ha jugado toda en su favor.

Los analistas coinciden en que la elección del domingo «no es una carrera corrida» y que los candidatos pelearán voto a voto para suceder en el cargo a la actual presidenta.

Los comandos de Frei y Piñera hicieron llamados para conseguir representantes en cada una de las casi 35.000 mesas receptoras de sufragios en todo el país.

POLÉMICA. En el último día de campaña, antes de la veda electoral que se inició ayer a la medianoche, Bachelet expresó públicamente su respaldo a Frei, quien «es una persona con experiencia y que sabe lo que hay que hacer. Ha sido inteligente y capaz», declaró.

En una entrevista en radio Cooperativa dijo que votará a Frei por considerarlo una persona «honesta» que cuando fue presidente en 1994 separó negocios y política: un claro mensaje contra Piñera, un multimillonario con intereses en varios sectores de la economía.

Piñera, de 60 años, dejó varios de sus negocios en fideicomiso el año pasado cuando se lanzó como candidato, pero está esperando que pasen las elecciones para saber si se desprende de acciones de otras empresas, particularmente las de la aerolínea LAN.

La intervención de la mandataria fue de inmediato criticada por el vocero de Piñera, Rodrigo Hinspeter, que calificó de «acto inapropiado» el de la mandataria. «Empujones de último minuto sólo tienden a dañar al país», añadió.

«A pocos días de una elección, un presidente tiene que cuidar la democracia y no hacer intervención», agregó.

Por su parte, el gobierno rechazó las acusaciones. «La presidenta de la República, como todas las autoridades, tienen derecho a opinión y a manifestarla con entera libertad y transparencia ante los chilenos, que la escuchan con tanto afecto», dijo a la prensa la vocera presidencial, Pilar Armanet.

PRONÓSTICOS. Por otra parte Bachelet también convocó a no votar blanco ni nulo, porque «lo que está en juego el domingo es demasiado importante, es el próximo Presidente por los próximos cuatro años».

En la primera vuelta electoral de diciembre los sufragios nulos fueron 200.332 y los nulos 85.609. La abstención fue del 12%.

Si la predicción de la encuestadora Mori es correcta, de allí podrían salir los 126.000 votos que necesita Frei para dar vuelta una elección, en la que hace más de un año la imagen de triunfo es de Piñera.

La oposición derechista sabe en carne propia que «en la puerta del horno se quema el pan». En el balotaje del 2000 y cuando la mayoría daba por ganador al ultraderechista Joaquín Lavín, el socialista Ricardo Lagos lo aventajó por 2,6 puntos porcentuales.

El domingo pueden votar 8,2 millones de electores, y pese a la intensa campaña oficial, hay 3,8 millones, un 31%, que no se inscribió para sufragar, la mayoría jóvenes.

CANDIDATOS. Piñera representa la Alianza por la Coalición por el Cambio, integrado por la ultraderechista Unión Demócrata Independiente y la derechista Renovación Nacional, que fueron el sostén civil de la última década de la dictadura de Augusto Pinochet.

El candidato derechista admitió que «parte de mi sector cometió errores» que no hizo nada y que negó las violaciones a los derechos humanos hasta el 2000, cuando el ejército las reconoció.

Por su parte Frei, de 67 años, gobernó ya a Chile entre 1994 y 2000. Fue el segundo mandatario de la coalición que ha gobernado a Chile desde el restablecimiento de la democracia en 1990. En su período realizó importantes reformas a la educación y la justicia.

En un ambiente caldeado ambos aspirantes luchan voto a voto, multiplicando sus actos proselitistas: mientras Frei cerró su campaña en un sector popular de Santiago, Piñera lo hizo en la sureña ciudad de Concepción, segunda en población en Chile.

A pesar de lo reñido, Piñera mantiene una ventaja que, según analistas, debería poder conservar. Marta Lagos, directora de Mori, señaló que pese a que Frei ha recortado su diferencia, «Piñera tiene una ventaja que tiene más probabilidades de mantenerse que anularse».