Chile y Uruguay dieron otro paso hacia el libre comercio bilateral

Los gobiernos de Uruguay y Chile profundizaron sus relaciones políticas y económicas, tras rubricarse un acuerdo de asociación estratégica y convenirse la aceleración de la desgravación arancelaria entre ambos países.

Según una declaración conjunta divulgada tras una reunión privada entre la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el presidente Tabaré Vázquez, el entendimiento acelera la eliminación de aranceles para «prácticamente la totalidad del universo de bienes» al 1° de enero de 2009, en base al Protocolo Adicional del Acuerdo de Complementación Económica Chile-Mercosur, que rige desde la incorporación chilena como socio al bloque, «lo cual representa un paso importante en el perfeccionamiento de la zona de libre comercio» entre ambos.

En declaraciones a la prensa chilena que cubre la visita de Estado de la Bachelet a Uruguay, el canciller trasandino Alejandro Foxley, indicó ayer que el acuerdo «incluye una aceleración muy ambiciosa del plan de desgravación comercial» y estimó que «de aquí a fin de año vamos a tener prácticamente libre comercio, como si fuera un tratado de libre comercio».

Por su parte, el ministro de Economía, Danilo Astori, confirmó tras la ceremonia oficial que Chile y Uruguay trabajan «con plazos muy cortos de modo de tener lo antes posible establecido este avance en materia de zona de libre comercio» binacional.

Uruguay y Chile «están progresando rápidamente en materia de desgravación arancelaria, de solución de temas como servicios, compras del Estado, promoción de inversiones. Vamos a cristalizar en pocas semanas más un acuerdo para evitar la doble tributación», precisó Astori,

«SOCIOS Y ALIADOS». Vázquez y su colega trasandina encabezaron una ceremonia en la que subrayaron la sintonía política y en objetivos entre ambos gobiernos, así como la voluntad común de profundizar una relación de «socios y aliados», según Bachelet.

Los dos presidentes son socialistas, además de médicos.

Los mandatarios encabezaron un acto de firma de cinco documentos bilaterales, entre ellos una declaración conjunta presidencial, así como el Acuerdo de Asociación Estratégica, uno de Complementación Económica y otro sobre la Cooperación Técnica y Científica.

Bachelet comenzó sus actividades en una mañana lluviosa, colocando una ofrenda floral ante el monumento a José Artigas y de inmediato mantuvo con Vázquez una reunión privada, luego ampliada con ministros donde suscribieron los acuerdos.

En el mensaje que los presidentes dieron tras la reunión, Vázquez destacó que la asociación estratégica acordada con Chile es «similar» al sistema que se implementó con México, pero precisó que no se hace «a espaldas» de los otros procesos regionales de integración en que participa Uruguay. No es «un misil» para organismos como la Aladi, el Mercosur y la Unasur, aclaró el mandatario.

Chile no tiene muchos acuerdos de esta naturaleza, porque los reserva para los países de quienes se siente «socios» en la construcción internacional, precisó Bachelet. «Esta decisión es un reflejo de la importancia que le asignamos al Uruguay y a su gobierno», añadió. Chile ya ha firmado protocolos similares con la Unión Europea, México, Canadá, España y Ecuador.

LIBRE COMERCIO. «No hay ningún cangrejo debajo de la piedra». Simplemente, «somos buenos vecinos que no nos desentendemos del vecindario», insistió el presidente Vázquez respecto a la asociación estratégica. Pero subrayó que aunque la vocación latinoamericana es de integración, «hay que superar la paradoja que con tantas voces (que hay) no tenemos ninguna voz».

Bachelet subrayó la «afinidad política, social, económica y cultural» entre los dos países.

Según Bachelet, esta «sólida base» entre ambos países permite ahora ampliar los acuerdos a la asociación estratégica, que es «más que un acuerdo comercial».

La presidenta chilena indicó que el protocolo adicional del acuerdo de complementación económica entre Chile y el Mercosur acordado ayer, permitirá acelerar la desgravación arancelaria entre ambas naciones, lo que entiende que producirá «efectos importantes» en unos seis meses.

En la declaración conjunta, los presidentes sostuvieron que este acuerdo representa un paso «en el perfeccionamiento de la zona de libre comercio entre Uruguay y Chile».