Clima de acuerdo en área educativa entre izquierda y futura oposición

La disposición mostrada ayer por el gobierno electo para acordar con la futura oposición en el área educativa sobre la base de entendimientos generales, allana el camino de integración de los directorios de los entes de la enseñanza con representantes de todos los partidos.
Durante la primera reunión del grupo de trabajo de educación, derivado de la mesa de diálogo multipartidaria, la izquierda dejó ayer en evidencia a blancos, colorados e independientes que es proclive a “facilitar acuerdos” con la futura oposición sin la necesidad de hilar fino en las propuestas, aseguraron a El Observador participantes de ese encuentro.

De concretarse esos compromisos en la próxima reunión el jueves 10, los entes de la enseñanza tendrán directores de todos los partidos y no sólo del Encuentro Progresista (EP).

Hoy se reunirán otros delegados partidarios para dialogar sobre la política exterior y mañana será el turno del grupo de temas económicos. El presidente electo Tabaré Vázquez dio plazo hasta el martes 15 de febrero para llegar a acuerdos.

Durante el encuentro de ayer, blancos, colorados e independientes plantearon sus inquietudes sobre el documento de educación entregado por la coalición como base para los acuerdos. Las respuestas de los delegados de la futura administración Jorge Brovetto y Felipe Michelini buscaron satisfacer esos cuestionamientos y aventaron la posibilidad de ingresar en terrenos más puntuales que podían derivar en discrepancias de mayor envergadura, señalaron las fuentes.

Ambos manifestaron expresa disposición a alcanzar consensos sobre temas generales. De hecho, Brovetto señaló que no había necesidad de elaborar un documento final ni tampoco firmar otro texto, si se compartían las líneas generales del original. Esto generó una cierta sorpresa entre los representantes de los demás partidos quienes preguntaron si lo mismo sucederá en las demás áreas de diálogo (política internacional y economía), lo que Brovetto no aventuró.

Entre los puntos explicados ayer, Brovetto y Michelini señalaron que no hay intención de modificar la ley orgánica de la Universidad de la República. Sobre la ley de educación propuesta por la izquierda, aclararon que aún no tiene contenido ni “es prioridad” de la administración electa. Agregaron que se puede iniciar su discusión para valorar luego los aspectos del sistema educativo que necesitan ajustes. También manejaron la posibilidad de habilitar al Codicen a “invitar” a un representante de las Asambleas Técnico Docentes a las reuniones del organismo para que pudiera opinar, aunque no votar sus resoluciones. Ello, aclararon los futuros jerarcas, no implicaría una reforma normativa.

Ante la pregunta del delegado colorado, el ministro de Educación José Amorín, sobre qué papel le daban a la educación privada que no estaba mencionada en el documento, Brovetto afirmó que el sistema universitario permanecerá intacto. Al salir de la reunión dijo que apoyan el sistema educativo en su conjunto “que abarca la zona privada y la pública”.

El nacionalista Gustavo Penadés, en tanto, preguntó si se priorizaría la educación en valores, a lo que Brovetto respondió que sería un tema de discusión en la comisión coordinadora de educación del ministerio. También sostuvo que la laicidad se llevaría como el más amplio concepto y que no habría interferencia partidaria en los centros de estudio.

El dirigente del Partido Independiente, Pablo Mieres, planteó que en la instrumentación del Plan de Emergencia no se confundieran los roles entre la función educativa y la promoción de políticas sociales. Brovetto le aseguró que si bien se usará la infraestructura del sistema educativo, se resguardará una función de la otra.

Los delegados partidarios comunicarán los pormenores del encuentro a sus respectivos partidos, pero está latente la posibilidad de concretar un acuerdo en breve. “Quisimos plantear inquietudes o aportes al documento; se nos dijo que no era necesario, porque se pretende un acuerdo general”, dijo Amorín.