Colapso de control aéreo argentino por ahora sin fecha de resolución

La propia ministra de Defensa, Nilda Garré, reconoció que se “se está operando manualmente”, lo que ha ocasionado demoras en los vuelos en los últimos días. Garré no dio más detalles, aunque transcendió ayer que el presidente Néstor Kirchner autorizó el reemplazo del radar en el aeropuerto de Ezeiza, una renovación por ahora sin fecha por lo que las demoras continuarán.

Mientras tanto, se baraja la posibilidad de alquilar radades, una idea que, sin embargo, no tiene aún confirmación oficial.

Control “a mano”, significa que en vez de radar, los controladores ubican en un mapa a los aviones a partir de sus comunicaciones con los pilotos.

¿Es seguro volar en la Argentina? La respuesta de varios especialistas no es unánime. “Volar en Argentina con tiempo bueno es seguro, pero con tiempo malo yo diría que es una aventura de alto riesgo”, opina Ricardo Runza, ingeniero aeronáutico y ex asesor de Defensa durante la gestión de Ricardo López Murphy y de la actual.

Runza apela a una frase que usan todos los que están vinculados con la aviación para explicar por qué no hay más accidentes en el aire: “Dios es argentino”. Más cauta, Angela Marina Donato, ex directora de Transporte Aéreo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) entre 1994 y 1999, el organismo rector de la actividad aerocomercial en el nivel mundial, dice que “no existe una inseguridad total.

“De lo contrario, habría un accidente todos los días y tendríamos un planteo de orden diplomático internacional -dice Donato-. Tampoco los gobiernos norteamericanos o europeos permitirían que los aviones de su bandera aterrizaran en un aeropuerto argentino si la situación fuera tan grave.”

Por su parte, el capitán Jorge Sunderland, vocero de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) de México, opinó: “Creo que todos aquellos países que forman parte de la OACI tienen las mínimas normas de calidad y seguridad. En la Argentina cuidan y velan por atender todas estas normas. Siempre tuve buenas experiencias. Si volar hacia allí fuera riesgoso, seríamos los primeros en preocuparnos”.

Sin embargo, hay pilotos que sienten temor y están más alertas cuando entran en el espacio aéreo argentino. Es el caso del capitán boliviano de Aerosur, que casi choca contra una avioneta privada que pasó cerca de su nave hace diez días.

CIVIL. La película de Piñeyro, “Fuerza Aérea SA” denunció varias irregularidades en el control aéreo argentina. El documental llevó a que el gobierno de Kirchner resolviera trasladar esa función a la órbita civil, lo que aún no se ha concretado.

“Esto no se soluciona con un simple decreto. Se necesita un equipo de técnicos que se ponga a trabajar con los militares y haga el traspaso en conjunto. Lo primero que se tiene que discutir es el modelo que se quiere tener y a partir de ahí entender que la aeronáutica es una actividad económica que necesita de empresarios y de un Estado controlador. También hay que rediseñar el sistema de rutas y plantear algo vital: ver cómo se compensa la diferencia cambiaria en un negocio que está totalmente globalizado”, expresó Runza.

Garré estimó que en septiembre se adjudicará la licitación para la adquisición de cuatro radares de tres dimensiones (3D), de uso militar, de los cuales los dos primeros equipos llegarían sólo en febrero de 2009, si no hubiera contratiempos. Y se especula que recién en 2010 estarán en funciones los 15 radares que se calcula es necesario para un control efectivo del espacio aéreo argentino.