Colocación de ON de Puerta del Sur revitaliza un mercado deprimido

En un mercado de valores deprimido y jaqueado desde el “crac” de Granja Moro en enero de 1998, primero, y por la crisis financiera de julio de 2002, después, la colocación íntegra de la emisión de Obligaciones Negociables (ON) de la empresa Puerta del Sur por US$ 87 millones, en apenas tres horas, inyectó ayer una suerte de tónico revitalizante a la plaza financiera local.
Alegría, conformidad y satisfacción: esa mezcla de sensaciones inundó ayer la “city”, pues desde el “boom” del lanzamiento de títulos privados –entre 1995 y 1997– no se había colocado una emisión de títulos en tan poco tiempo y con tanta avidez de parte de inversores privados.

Distintos operadores coincidieron en señalar que el “éxito” de la colocación de la empresa concesionaria del aeropuerto de Carrasco constituyó, además, una demostración de “confianza” hacia el mercado de capitales y el país en su conjunto.

La emisión –la más importante en la historia del mercado bursátil uruguayo– había sido lanzada el martes en la Bolsa de Valores de Montevideo y el período de suscripción –para recibir pedidos– estaba abierto hasta el jueves 26.

La suscripción de los papeles –que se emitirán el lunes 30 en una sola serie a un plazo de 14 años y medio, y pagarán una tasa de interés anual de 7,75%– se abrió a la hora 11 en la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa) y se cerró sobre las 14, indicaron a El Observador distintas fuentes financieras.

La recepción de las veintinueve ofertas –que debían presentarse a un precio de 99%– se realizó por estricto orden “de llegada”. La adjudicación se concretó a las 16.16, tras lo cual se informó de inmediato al Banco Central (BCU).

La mayor parte de estos títulos (alrededor de 75%) fue demandada por fondos de inversión extranjeros, de Europa y Estados Unidos, de “primerísima línea”, dijo a El Observador Diego Pozzi, codirector del banco de inversión y sociedad de bolsa Ficus Capital, agente organizador de la emisión. El resto correspondió a inversores locales.

El operador confirmó que por lo menos un banco local adquirió títulos por US$ 1 millón y que las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) no llegaron a presentar ofertas.


Éxito. El presidente de Bevsa, Eduardo Barbieri, se mostró sorprendido por la “avidez” de los inversores (ver nota aparte) y dijo que la colocación fue “un éxito”.

La “sorpresa” también invadió al corredor Pablo Montaldo, quien recordó que esta emisión incluso superó a la de Baluma (Hotel Conrad) en los años de 1990, por un total de US$ 80 millones.

Pozzi también destacó que el resultado de la suscripción implica un fuerte “respaldo” de inversores extranjeros al país.


Caída. Entre 1995 y 1997 todo marchaba a las mil maravillas en el mercado de capitales. Ese año, se había conseguido una cifra récord de emisiones con más de US$ 211 millones.

Pero desde que el 31 de enero de 1998 se conoció la difícil situación financiera de Granja Moro, ya nada sería igual en ese –hasta entonces– pujante mercado.

Moro había emitido dos series de ON. La primera, en setiembre de 1995, por US$ 3,5 millones; la segunda, en mayo de 1997, por US$ 10 millones.

Eso no fue todo: en marzo de 2000, la empresa Metzen y Sena no pudo hacer frente al pago de intereses de sus ON por US$ 12 millones, y otras 17 compañías padecieron el mismo problema. Dos años más tarde, la quiebra de los bancos Comercial y Montevideo, que habían emitido ON por US$ 100 millones cada uno, terminó por agravar la situación.

Ese año, hubo solo siete emisiones de ON por US$ 11 millones. En 2003, fueron 9 y por US$ 15,8 millones; en 2004, hubo apenas 6 por US$ 22,5 millones; en 2005 también fueron seis y por US$ 7,5 millones. Pero en 2006 hubo una tímida recuperación: 10 emisiones totalizaron US$ 130 millones.