Colombia reactivó mecanismo de ‘facilitación’ ante las FARC

«Las únicas instancias de negociación hoy, en exclusiva», son la Iglesia colombiana y «los dos delegados de los tres países europeos», dijo el mandatario colombiano. No obstante, añadió que mantiene «la disposición a dar la bienvenida y contribuir a cualquier liberación unilateral e incondicional que las FARC quieran hacer (…) al presidente de Venezuela».

Uribe se reunió ayer con su par francés, Nicolas Sarkozy, la primera escala de las cuatro que tiene previstas en Europa. El tema central del encuentro, que duró casi una hora fueron los medios para conseguir la liberación de los rehenes de las FARC, en especial de la colombo-francesa Ingrid Betancourt.

Allí el mandatario francés manifestó su apoyo para un eventual acuerdo humanitario, al tiempo que solicitó «garantías de independencia y de márgenes de discusión» para la labor de «facilitación». Por otra parte, dijo que para Francia las FARC seguirán estando en la lista de grupos terroristas y que esa cuestión sólo podría revisarse si cambiase el comportamiento de la guerrilla.

En este mismo sentido, la ex rehén Clara Rojas dijo ayer en Madrid que «para que se les quite el calificativo de terroristas, ellos (los guerrilleros de las FARC) deberían comprometerse primero a dejar en libertad a todos los cautivos y a no secuestrar de nuevo. Si ellos hacen eso, entonces se puede avanzar«.

Rojas llegó ayer a la capital española para una conferencia internacional de víctimas de terrorismo, apenas 10 días después de ser dejada en libertad y ocho días después de reencontrarse con su hijo Emmanuel.

INTERCAMBIO. En cuanto al margen de maniobra con que contarán los emisarios europeos, Uribe recordó que «en el pasado siempre han tenido facilidades y permiso del gobierno» de Bogotá para las misiones en la selva y aseguró que «tendrán ahora todas las garantías».

Asimismo, recalcó la importancia de que «trabajen articuladamente con la Iglesia». Ésta ha propuesto una zona de encuentro -tendría que ser un lugar rural despoblado y sin cuarteles de la Policía o el Ejército- para la negociación de un acuerdo humanitario de canje de 44 rehenes políticos de las FARC contra medio millar de guerrilleros presos.

«Estamos dispuestos a un acuerdo humanitario de manera simple», dijo Uribe, que puntualizó que su gobierno tendría que examinar, atendiendo «al marco jurídico», la lista de guerrilleros que pudieran presentar las FARC.

La guerrilla negó el domingo por la noche que ya haya contactos con la Iglesia y reiteró su exigencia, rechazada por Bogotá, de la desmilitarización de Pradera y Florida (cerca de Cali) para esas negociaciones.

Preguntado sobre la idea de familiares de Betancourt, con los que se reunió esa misma noche en París, sobre una fuerza internacional de interposición en la futura zona de encuentro, Uribe reveló que la aceptaría si fuera necesario.

El presidente colombiano insistió también en la necesidad de una misión médica internacional para dar asistencia inmediata a los rehenes en la selva, después de que las FARC la rechazaran el domingo.

Desde París, donde estuvo acompañado por sus ministros de Exteriores y Comunicaciones, Uribe sigue viaje a Bruselas, segunda etapa de una gira que le llevará también a España y Suiza.