Colombia rechaza discutir plan de paz de Venezuela y repite denuncia

El gobierno de Hugo Chávez rechazó la denuncia presentada por el gobierno de Álvaro Uribe en la OEA sobre la presencia de guerrilleros de las FARC en Venezuela y decidió llevar ante la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) la propuesta de un «plan de paz urgente y necesario» para Colombia, que promovió el canciller Nicolás Maduro en una gira por la región. Pero la propuesta no tuvo buena acogida en Bogotá y el canciller, Jaime Bermúdez, dijo que no rectificarán la denuncia.

«El gobierno del comandante Hugo Chávez cree que es necesario que haya una rectificación a fondo del próximo gobierno de Colombia en su relación con Venezuela», expresó el canciller Nicolás Maduro en una rueda de prensa en la residencia presidencial argentina.

Pese al enérgico reclamo de rectificación, Maduro consideró que «hay signos ideológicos distintos entre quienes dirigen y van a dirigir Colombia», en referencia al presidente saliente Álvaro Uribe y al electo Juan Manuel Santos, quien asumirá el próximo 7 de agosto.

«Como ustedes saben, ha habido y hay voluntad política para construir un nuevo tipo de relación, pero que se base en el respeto absoluto de las instituciones y de la sociedad venezolana», manifestó.

Maduro consideró que Colombia está «a tiempo de reaccionar frente al despliegue de una estrategia militar» de Estados Unidos, en relación al uso por parte de norteamericanos de siete bases militares ubicadas en territorio colombiano.

«Cuando nosotros damos estos elementos de denuncia y cuando levantamos esta voz de alerta, es porque aspiramos a una América Latina unida y no ocupada militarmente por ninguna potencia», enfatizó el canciller venezolano.

Maduro habló con la prensa junto a su colega argentino Héctor Timerman, luego de reunirse con la presidenta Cristina Kirchner y su esposo y secretario general de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), Néstor Kirchner. Antes de viajar a Argentina, Maduro estuvo en Uruguay, donde se reunió con el presidente José Mujica. Horas antes fue recibido en Paraguay por el mandatario Fernando Lugo. El lunes estuvo en Brasil y ayer por la tarde viajó a Santiago de Chile.

Maduro confió además en que la reunión de cancilleres de Unasur, mañana en Quito, «inicie un camino hacia una nueva etapa de construcción de paz» en el continente y recordó que el tratado constitutivo del bloque recoge «la necesidad de respeto entre Estados» e inviolabilidad del territorio, como principios fundamentales para «construir una inmensa y poderosa zona de paz».

«Toda esta situación lleva a la necesidad de ir un plan de paz de Sudamérica, un plan de paz desde Colombia, con nuestro hermano pueblo colombiano. Que Sudamérica extienda su mano y experiencia para estimular un proceso de paz, dar salida negociada al conflicto armado que abate a Colombia desde hace 60 años y que permanentemente se desborda hacia toda la región« siendo Venezuela afectado, señaló.

Ajeno al reclamo de Maduro, el gobierno saliente de Álvaro Uribe reiterará su denuncia de que la guerrilla colombiana está presente en territorio venezolano, durante la reunión de cancilleres de Unasur mañana.

El canciller Jaime Bermúdez acudirá a la cita a pedir que se defina «un mecanismo concreto» para tratar la denuncia sobre la presencia de guerrilleros en Venezuela. Al rechazar el «plan de paz» de Maduro, Bermúdez dijo que «un verdadero plan de paz pasa por capturar a los terroristas, por no permitir su presencia con la connivencia de algunas autoridades».

«Algunos quieren hacer equivocar a Colombia de nuevo, para aflojarle el pescuezo a la culebra a fin de que vuelva a tomar oxígeno y nos vuelva a envenenar. Cuidado con eso. Algunos hablan de paz, pero ignoran la seguridad», dijo el presidente Uribe ayer.

El mandatario colombiano criticó que se quiera «internacionalizar» la demanda de un posible diálogo con las guerrillas, aunque sin mencionar directamente a ningún país. «En esa trampita no vamos a caer. Solamente demandamos de la comunidad internacional cumplir las normas internacionales, que nosotros cumplimos: luchar contra el terrorismo y no albergarlo en parte alguna».

Pero para la superación de esta crisis, tanto el gobierno de Chávez como el de Uribe parecen apostar a la presidencia de Santos. «Al próximo gobierno le queda más fácil», dijo Bermúdez. «Nosotros asumimos este costo político público».