Combate a falsificación de marcas revela déficits

El seminario ‘¿Cómo combate el Uruguay la falsificación y la piratería?’ -organizado por la Asociación Comercial del Uruguay con el apoyo de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay y de las gremiales que nuclean a los supermercados, los representantes de la industria fonográfi! ca y los inventores- reunió durante cuatro horas en el subsuelo del edificio de la Bolsa de Comercio a quienes, desde el sector privado, reclaman a la Policía y al Poder Judicial una mayor eficacia en el combate de la falsificación y la piratería, y a los jerarcas policiales y algunos de los jueces penales que despliegan esa lucha.

Desde el sector privado se destacaron las carencias que, en materia legislativa y represiva, exhibe el país. El abogado Walter Pritsch, que dirige un equipo privado que ha realizado trabajos de inteligencia respecto de la falsificación de bebidas alcohólicas, reveló que Ancap tiene el monopolio del contralor’ en materia de alcoholes, pero muchas veces, y aunque parezca mentira, no tiene combustible para que sus cuerpos inspectivos realicen operativos en el interior del país’ frente a denuncias concretas del sector privado.

Si hay un dato firme acerca de dónde se fabrica whisky adulterado, Ancap puede demorar hasta una semana en de! terminar cuántos vehículos necesita para hacer el operativo. Y muchas veces, cuando se hace el operativo, el falsificador se enteró antes y no se encuentra nada, dijo Pritsch, quien señaló asimismo que el laboratorio con que cuenta el organismo estatal ‘es obsoleto’ y los análisis ‘demoran hasta un mes y medio, y los resultados no siempre son los que se necesitan’.

Por su parte, el director de la Cámara del Disco del Uruguay, el abogado Guzmán Fernández, sostuvo que el país ‘no ha hecho lo que debería hacer’ para combatir la falsificación y la piratería, y dijo que esa es la causa de que en los últimos tres años y medio las ventas de discos compactos en el Uruguay hayan bajado un 90%.

La mayoría de las ferias venden discos compactos falsificados, y nada sucede. Y más de un 70% de los expedientes que iniciamos en el Poder Judicial son archivados, sin justificativo alguno, señaló Fernández.

SIN PRUEBAS. A su turno, el propio subdirector de Información e Inteligencia dependiente del Ministerio del Interior, el comisario Er! nesto Carreras, también aludió, aunque elípticamente, a la brecha que existe entre el accionar policial y el de la Justicia.

Carreras detalló los procedimientos que el departamento a su cargo ha desarrollado en los últimos dos años y medio para combatir la falsificación y piratería de whisky, cigarrillos, juegos de video, programas de software, discos compactos de música, películas en vídeo, prendas de vestir, zapatos deportivos, encendedores, máquinas de afeitar, calentadores para motores diesel, herramientas eléctricas y hasta bolígrafos, pero lamentó que sean ‘muy pocos’ los procesados por la Justicia respecto de las personas que la Policía detuvo en sus operativos.

El primero en recoger el guante lanzado por los representantes del sector privado y por el comisario Carreras fue el juez penal de 1er. Turno de Carmelo, Carlos Colmenero, quien defendió a los ‘muchos magistrados que buscan y encuentran las pruebas que se necesitan.

Colmenero recordó q! ue durante un procedimiento en Zona Franca Nueva Palmira detectó una p artida de miles de cartones de cigarrillos falsificados y consiguió que la multinacional Philip Morris, cuya marca la Justicia presumía había sido víctima de una falsificación, financiara el traslado de la mercadería incautada a Estados Unidos y los análisis que terminaron probando la existencia del delito. ‘En estos casos los jueces tienen que tener ganas de trabajar, y también un poco de ingenio, como tiene muchos jueces que conozco’, dijo Colmenero.

La jueza penal Anabella Damasco, que seguía el debate desde la última fila de la platea, también recogió el guante de los reclamos a la inacción del Poder Judicial. ‘En este país quejarse es algo que masajea el ego. Y si hay empresas que se quejan del Poder Judicial, yo tengo quejas respecto de las empresas denunciantes, indicó la magistrada.

Damasco señaló que ‘en muchas oportunidades’ las empresas denuncian una falsificación o acto de piratería que les afecta pero luego no cooperan con la Justicia. ‘Hay que s! alir a cazar a empresas o a representantes, para que alguien nos traiga un original que nos permita hacer la comparación que hay que hacer, porque para procesar hacen falta pruebas. Las empresas denunciantes tienen que dar ese paso. Y mientras no lo den, mientras no aporten las pruebas que se necesitan, seguirán esperando que aumente el número de procesados, advirtió.

La intervención de Damasco llevó a una profesional, que dijo representar en Uruguay a una marca internacional de prendas para hombre, a revelar que ‘hay juzgados en los que al denunciante, una vez ratificada la denuncia, no se le permite ni entrar, ni tener siquiera acceso al expediente, ni presentar más pruebas’.