Comenzó la transición hacia la administración de Vázquez

Pocas horas después de que los uruguayos despertaran con Tabaré Vázquez como presidente electo ya comenzaba a procesarse de hecho la transición hacia el primer gobierno de izquierda en la historia de Uruguay. La administración colorada hará un traspaso de poder «a la medida» de la nueva administración, otorgándole toda la información que requiera y sin ponerle piedras en el camino, actitud que es ponderada por el Encuentro Progresista-Frente Amplio (EP-FA).

«El presidente hará una transición a medida de la izquierda, dándole, lo que pida», comentó a Búsqueda una fuente del Poder Ejecutivo. Otro hombre cercano al presidente resumió el sentir del presidente Jorge Batlle: «Hasta las elecciones estábamos enfrentados. Ahora tenemos que estar todos juntos para que el país funcione normalmente. Quiere dará los uruguayos y al mundo la certeza de que el proceso se vivirá con total normalidad».

Desde la izquierda observan con muy buenos ojos la actitud del gobierno. El futuro vicepresidente Rodolfo Nin Novoa declaró a Búsqueda «que la transición se va a ir resolviendo bastante bien» por las expresiones que ha tenido él gobierno, y remarcó que su colectividad no ingresará «con ánimos de revancha».

Por su parte, Vázquez pedirá la semana próxima reuniones con Batlle, en las que según «El País» de ayer miércoles, solicitará un encuentro con los mandos militares.

También pedirá una reunión a Jorge Larrañaga, presidente del Directorio del Partido Nacional, y a autoridades del Partido Colorado. La izquierda evalúa la posibilidad de ofrecer algún cargo ministerial al Partido Nacional en el marco de un acuerdo programático con esa colectividad.

«Valor simbólico». El proceso de transición comenzó el mismo lunes 1° en una reunión entre el secretario de la Presidencia, Raúl Lago, y su sucesor, Gonzalo Fernández. Durante casi una hora y media de reunión en el séptimo piso del Edificio Libertad, Lago se comprometió a entregarle los datos «que demande el presidente electo» para que la izquierda «disponga de toda la información administrativa».
Además le dijo a Fernández que cualquier «decisión que comprometa a la futura administración le será consultada» a la izquierda, dijeron fuentes del gobierno.
Tras la reunión, Lago dijo que más allá de que la transición sea con la izquierda «es igual que siempre».

«La democracia no analiza entre un sector y otro, después se darán las orientaciones que se den en el gobierno, pero acá estamos hablando de lo que es la información que se requiere, no otra cosa», declaró.

Por su parte, Fernández destacó que la transición comenzó «a la uruguaya, sin necesidad de ley, con orden, con tranquilidad» y le asignó a la reunión «un valor simbólico fundamental».

«En primer término porque demostramos que ya empezamos a trabajar y en segundo lugar para demostrar que hay puertas abiertas para obtenerla información que en su momento en las diversas áreas iremos requiriendo», dijo.

Y añadió: «Acá tiene que quedar bien en claro que el partido de gobierno gobierna hasta el 28 de febrero».

Fernández se retiró del Edificio Libertad aplaudido por cinco funcionarios, a los que respondió con una sonrisa.

Fuentes del gobierno dijeron que el hecho de que Vázquez haya nominado a Fernández como interlocutor facilita el proceso, porque es ponderado por el presidente y su entorno y además por la relación que afianzó con el asesor presidencial Carlos Lamela en la Comisión para la Paz.

«Ayudar». De hecho, también se inició la transición en el área económica. El futuro ministro de Economía, Danilo Astori, se comunicó ayer miércoles con el representante del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Uruguay, Andreas Bauer, y con miembros del equipó gubernamental, para iniciar una transición en el área económica que auguró como «muy tranquila» y «fluida».
La semana próxima Astori retomará las conversaciones ya iniciadas con el ministro de Economía, Isaac Alfie.

Si bien la izquierda no pidió aún información concreta, Nin Novoa señaló que una de sus inquietudes es conocer el déficit de 2004. «Todas esas cosas se van a ir resolviendo entre noviembre, diciembre y enero», dijo el futuro vicepresidente.

También existen otras acciones concretas de la transición. Por ejemplo, el gobierno decidió que en las dos instancias internacionales trascendentes -la Cumbre de Presidentes del Mercosur y la Cumbre Sudamericana, ambas en diciembre- irán representantes de la izquierda.

Fuentes cercanas a Vázquez dijeron a Búsqueda que el presidente electo viajará personalmente a Brasil para la reunión de primeros mandatarios de la región y que enviará un representante en su nombre a Perú.

Desde el gobierno, los informantes señalaron que también tendrán consideración en la posición que tome Uruguay en las instancias internacionales, y que por ejemplo, en Perú el país «se abstendrá» en el caso de que haya que votar alguna definición por las diferencias que en materia de política exterior mantiene con la izquierda.

«Por ejemplo, el gobierno actual se opone a avanzar en dirección a la unión sud- americana, mientras la izquierda es-favorable. En ese caso, por ejemplo, en consulta con la izquierda, nos abstendríamos», dijo un informante de la administración colorada.

Las fuentes de la izquierda dijeron además, que Vázquez evalúa viajar este mes a Buenos Aires para una cumbre de «Mercociudades» y en esa ocasión reunirse con el presidente argentino Néstor Kirchner y con el de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que probablemente también concurra al encuentro.

Añadieron que en esa ocasión el presidente electo aprovechará la ocasión para jerarquizar la integración entre ciudades de la región.

El mismo día de la elección, en una entrevista con el diario «ABC» de España, Vázquez resaltó las «excelentes relaciones» que tiene con los presidentes Da Silva, Kirchner, Ricardo Lagos (Chile) y Hugo Chávez (Venezuela).

Además, en varios ministerios, como el de Relaciones Exteriores y el de Turismo, funcionarios jerárquicos comenzaron a realizar estados de situación para traspasárselos a quienes asumirán el 1° de marzo.

El ministro de Turismo, Pedro Bordaberry, dijo al portal «Observa», el martes 2, que la actual administración debe «ayudar al nuevo gobierno para no defraudar a la gente», e informó que ya inició un inventario y una auditoría interna en su cartera para entregar toda la información completa y actualizada, «tal cual» pidió Batlle.

Otras fuentes del gobierno dijeron que están «a la espera» de una «orden directa» del presidente para comenzar a preparar la transición, mientras que desde el Edificio Libertad dijeron que en los próximos días el mandatario «dará instrucciones a todo el Estado».

Mañana viernes Fernández y Héctor Lescano, presidente de la Comisión Integrada de Programa (CIP) del EP-FA, instalarán los equipos centrales de «seguimiento interno que trabajarán en las distintas aireas preparando la transición», según anunció la secretaría de Vázquez.

Los grupos, que serán unos cuarenta de entre 10 y 15 personas cada uno, estarán coordinados por Lescano y los vicepresidentes de la CIP, el socialista Eleazar De León y el comunista Victorio Casartelli.

«De allí puede surgir buena parte del elenco de gobierno», dijeron fuentes de izquierda. Añadieron que su integración no está condicionada a las comisiones que funcionaron en el área programática.

En materia de Derechos Humanos, Vázquez tiene a consideración una propuesta de la Comisión de Derechos Humanos del Frente Amplio para instalar una Secretaría que se encargue de continuar la investigación que realizó la Comisión para la Paz.

«La idea es que ese órgano continúe la investigación sobre desaparecidos y traslade a la Justicia sus resultados», dijo una fuente de izquierda.

Respecto a los militares, Vázquez anunció durante la campaña, que en caso de acceder a la Presidencia respetará el «orden de derecha» para designar al nuevo comandante en jefe del Ejército, por lo cual Santiago Pomoli será sucedido por el general Ángel Bertolotti.

Fuentes de la izquierda dijeron que unos días antes de la elección Vázquez le hizo llegar esa información al oficial.