Comerciantes esperan repunte de ventas desde fin de 2009 y reclaman bajar impuestos a autos

Este empresario, que fue ministro de Turismo y de Salud durante la anterior administración colorada, sucedió el martes 26 a Arnaldo Castro al frente de esa gremial.

-¿Cuál es la situación del comercio y los servicios y qué espera para los próximos meses?

-La coyuntura internacional no fue favorable en los últimos meses, pero parecería que la caída se está frenando o incluso en algunos países centrales empezó la recuperación.

Preocupa mucho la situación regional, por lo económico y por el relacionamiento que estamos teniendo con nuestros vecinos, así como la incertidumbre que gira alrededor de las próximas elecciones en Uruguay. En lo que resta de este año vamos a continuar con la caída de la actividad comercial. Si las cosas más o menos se encauzan la actividad podrá retomar su ritmo hacia fin de año.

-¿Qué ajuste están procesando las empresas del sector ante la retracción de las ventas?

-Las empresas no tienen un nivel de endeudamiento como en otros momentos. Con el auge económico una cantidad de empresas sanearon su situación, otras desaparecieron y aparecieron nuevas. Está más sano, no sólo el sector comercial, sino también el industrial y el agropecuario, que mueven después al comercio. Va a haber dificultades en el cumplimiento de los laudos acordados en los Consejos de Salarios; la dinámica de la economía va mucho más rápido que los plazos y porcentajes que se han fijado para los salarios. Haya crédito o no el consumo se restringirá y frente a eso los distintos rubros se van a ir reacomodando. Habrá cierres, habrá achiques, pero creo que va a dar el tiempo para poder salir. Cómo bajaron las importaciones es clarísimo. En eso hay un tema de costos: la importación de cualquier artículo significa un anticipo de 32% de IVA, un anticipo de IRAE de entre 4% y 8%, más algún impuestito más. Entonces cuando usted tiene que adelantar sobre hechos generadores que todavía no se cumplieron y expectativas que no se sabe si se van a concretar, la gente se retiene más. Una de las cosas que habría que hacer para dinamizar, no sólo a nuestro sector sino a toda la economía, es revisar la política tributaria en relación a los automóviles, por ejemplo. El automóvil produce un efecto multiplicador muy grande, le da libertad a la gente. Y la política tributaria que hay en Uruguay-no de ahora sino de siempre- es sobre la base que uno está comprando un producto suntuario, que tiene capacidad de pago-y i se lo castiga. Eso perjudica sin duda a la gente de menores recursos.

-El Poder Ejecutivo aprobó en los meses recientes, medidas para favorecer al agro por los perjuicios de la sequía y para ciertas industrias golpeadas por la crisis global. Pero no hubo apoyo para el comercio. ¿Qué dice sobre esto?

-Como norma general las ayudas que van sustituyendo la actividad empresarial no son conducentes. No dejo de reconocer que hay momentos en que algunas actividades pueden necesitar un incentivo para promoverlas. Pero la principal ayuda para las empresas es que las dejen actuar y reducir la presión fiscal, y para eso hay que abatir el gasto público. El Estado tiene una cantidad de activos improductivos; comparto la propuesta de José Mujica de hacer más chicas y más efectivas a las Fuerzas Armadas.

-¿En este período de gobierno se ha creado un clima adverso hacia el empresariado?

-Se dice que los empresarios tienen que exportar, salir con la valijita; eso no es ni fácil ni barato. El empresario en este medio se encuentra frente a trabas de origen burocrático o de habilitaciones que hacen muy difícil concretar proyectos, y muchos se frustran, se dejan por el camino o se realizan en otro lugar. Esta administración estableció una cantidad de rigideces en el mercado laboral cuando está plenamente demostrado que eso conduce a más desocupación.