Comerciantes pronostican que economía se enfriará.

La Cámara de Comercio y Servicios considera que Argentina representa el mayor riesgo para Uruguay en el contexto de la crisis internacional y estima que la economía crecerá solo 3% en 2009.

Las expectativas de la gremial sobre el futuro de la economía en el próximo año son más pesimistas que las del gobierno que estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 4,5% el próximo año, desacelerando el ritmo al que lo venía haciendo en los últimos años producto de la crisis.

Para este año la gremial estimó que la economía tendrá un crecimiento de 9%, lo que supone una desaceleración fuerte frente al 13% que se registró en el primer semestre del año, según el informe de Coyuntura de octubre elaborado por el departamento de Asuntos Institucionales y publicado en la página web. La proyección es también inferior a la del gobierno que estimó un aumento de 9,5% para este año.

Aún viendo los impactos de la crisis en lo que resta del año, la Cámara considera que «la mayor desaceleración se registrará en el correr del 2009 y 2010».

Uno de los hechos que incidirá en la evolución del PIB en el último trimestre del año y que no estaba previsto es la parada temporal de operaciones de Botnia por 14 días lo que reducirá en 40.000 toneladas la producción.

Cabe tener en cuenta que gran parte del crecimiento que tuvo la economía en el primer semestre estuvo vinculado con la operativa de la planta de Botnia y el funcionamiento a pleno de la refinería de Ancap y el crecimiento de la industria frigorífica.

Aún así, para la gremial de Comercio y Servicios los riesgos más grandes provienen de Argentina, especialmente «de su vulnerable situación en materia de endeudamiento externo y situación fiscal, así como de su eventual problema de menor actividad que repercutiría en las corrientes turísticas hacia Uruguay», sostiene el informe.

El aumento del valor del dólar en menor proporción que lo que lo hizo en la región «deterioró significativamente la competitividad de nuestro país frente a Brasil» lo cual «perjudica de forma directa a nuestra economía, afectando nuestra corriente de exportación de bienes y servicios hacia ese país y desviando eventuales corrientes de turistas argentinos hacia el mismo».

Para la gremial el gobierno debe «dejar flotar el dólar, que el tipo de cambio busque su equilibrio de acuerdo al nuevo contexto externo», piden.

ATENCIÓN. La Cámara hizo un llamado de atención al sector exportador que considera que «debe estar atento» al «derrame de la crisis financiera» en dos de sus principales socios, Brasil y Argentina.

«Tras el rápido descenso de los precios ocurrido durante el mes de septiembre, va a continuar una tendencia de debilitamiento, lo cual genera una pérdida de valor de los volúmenes exportados», dice el informe.

La gremial considera además que «una vulnerabilidad fuerte en la región puede llegar a complicar también el frente financiero local».

Pese a las mejoras que han implementado los gobiernos de la región en términos de finanzas públicas y crecimiento, «estos sólidos fundamentos pueden no ser suficientes para salir de una crisis que está afectando a todo el sistema financiero y comercial». Esto, sumado al encarecimiento del crédito, consideran que «presionará a la baja al consumo y la inversión y en última instancia disminuirá la recaudación tributaria». Asimismo repercutirá «en problemas fiscales más temprano que tarde», sostiene el informe.

Por otra parte, según la CNCS la meta de 5% de inflación anual que se fijó el gobierno «será muy difícil de alcanzar» dada la coyuntura internacional. Esto sumado a «los problemas que se están dando en el ámbito de las relaciones laborales, los problemas endémicos de competitividad» y de «inserción internacional hacen vaticinar un retroceso en el nivel de bienestar de la población en los años venideros».