Comercio tras diálogo con el nuevo gobierno

La Cámara Nacional de Comercios y Servicios (CNCS) cierra un año “muy difícil, pero esperanzada porque los niveles económicos mantienen la tendencia correcta y porque con la instalación del nuevo gobierno entraremos en una nueva etapa del país en la que estamos dispuestos a conversar y a ayudar en todo lo necesario”, señaló su presidente, José Luis Puig.
A modo de balance, el jerarca repasó para El Observador, los temas fundamentales para la CNCS, como la situación del comercio hoy, las resoluciones que quedaron pendientes con la actual administración, el informalismo y las propuestas de trabajo conjunto que presentarán al próximo gobierno.

Puig consideró que 2004 fue “un año muy bueno en términos relativos”, sobre todo comparándolo con 2002 cuando “la crisis pegó muy duro”, y con el 2003 en el que “anduvimos a los tropezones”.

Destacó el incremento de la actividad en los distintos rubros a partir de la cual se percibe la reversión en la tendencia negativa y las expectativas de crecimiento alentadoras. “Hoy vemos niveles de actividad muy grandes en áreas importantes como el turismo en donde se estaría palpando una muy buena temporada. Eso quiere decir que vamos a entrar en un nuevo año con el pie derecho”, afirmó Puig.

Entre los temas que quedaron pendientes de resolución con esta administración, Puig destacó la deuda con los proveedores del Estado, la baja del aporte jubilatorio patronal en el comercio y las trabas arancelarias impuestas a las importaciones de calzados y textiles. Lamentó estas cuestiones pendientes dado que “suelen complicar el relacionamiento entre el sector público y el privado”.

Sobre el informalismo, que representa alrededor del 40% del PBI, Puig afirmó que se trata de “un gran problema en el presente y también para el futuro del país”.

El sector informal supone “una enorme carga fiscal” e “impide que el comercio aumente su nivel de actividad y con ella sus niveles de ocupación y remuneración”, apuntó.

Adicionalmente supone una seria complicación cuando quienes se desempeñan en el sector informal deseen jubilarse y no puedan justificar sus años de trabajo.

“Hoy estamos ante un círculo vicioso muy complicado que veremos cómo lo interpreta el nuevo gobierno”, señaló Puig. “Si se baja la carga tributaria el sector privado se generarán más fuentes de trabajo y se pagarán mejores sueldos, con lo que aumentaría el consumo. Así la pelota empezaría a girar”, expresó.

El empresario instó al nuevo gobierno a romper este círculo vicioso. “La única señal en ese sentido la puede dar el gobierno”, subrayó.

Puig dijo que la CNCS está dispuesta a aportar a la nueva administración en este tema y es partidario de crear un “canal de intercambio de ideas directo y cotidiano” entre ambas partes, similar al instaurado en países como Chile y España.

“Esto permitiría conocer de primera mano cuáles son las cosas que se pueden y las que no se pueden hacer”, argumentó Puig. Admitió que sería una buena instancia el Consejo Nacional de Economía propuesto por Tabaré Váquez en su programa de gobierno.