¿Cómo se interpreta la caída que mostraron las importaciones en enero?

JUAN ANDRES ELHORDOY (JAE):
La semana pasada el Banco Central divulgó las cifras de importaciones correspondientes al mes de enero. Los datos mostraron un descenso muy importante de las compras al exterior. En concreto, las importaciones cayeron 33% frente a enero de 2008.

Entonces, ¿cómo se explica esa caída tan significativa? ¿Estamos ante un anuncio de que los impactos de la crisis internacional se harán sentir con más fuerza? Enseguida conversamos con el economista Pablo Rosselli, de la consultora Deloitte.

¿Cómo interpretaron el dato de importaciones? ¿Esperaban una caída tan fuerte?

PABLO ROSSELLI (PR):
Debemos aclarar en primer lugar que más de la mitad de la contracción de las importaciones obedeció a la caída de las compras de petróleo, en lo que a su vez incidió de manera decisiva la fuerte baja de los precios internacionales. De todas maneras, las importaciones sin petróleo acusaron un descenso importante (15%) y eso a nuestro juicio proporciona efectivamente nueva información en la dirección de que los impactos de la crisis serán más fuertes de lo que se pensaba hasta algunas semanas atrás.

¿Por qué digo esto? Porque si bien no debe sorprendernos que en enero tengamos una reducción de las importaciones, sí es relevante en nuestra opinión observar la magnitud de la caída -que fue mayor a la que imaginábamos- y los factores o rubros que la explicaron.

JAE: ¿Por qué hacés esa referencia a los rubros? ¿Cuáles son las claves que debemos entender?

PR: Hay varios factores a tener en cuenta. El primero es que hasta diciembre, los datos mensuales mostraban un aumento importante de las importaciones a pesar del contexto externo negativo. La suba era muy fuerte en el caso de los bienes de capital -mayor a 50% en comparación con un año atrás-, pero también era apreciable en el caso de los bienes de consumo, si bien se notaba una desaceleración. En el caso de los bienes intermedios, de los insumos para la industria, se habían registrado en noviembre y diciembre caídas pequeñas, de entre 2% y 4% excluyendo petróleo y energía eléctrica. En consecuencia, el total importado -siempre sin petróleo y energía eléctrica- venía mostrando una desaceleración pero seguía marcando un crecimiento respecto de un año atrás -del orden de 11% en las cifras de diciembre-. Por lo tanto, la primera conclusión es que los datos de enero sugieren un cambio abrupto de tendencia.

Y ese cambio se refleja en el comportamiento de los distintos rubros de importaciones.

JAE: ¿Cómo fue el comportamiento por rubros?

PR: Las importaciones de bienes de consumo mostraron un descenso muy significativo (15,6%). En esa contracción fue decisiva la caída de las importaciones de bienes de consumo durables -típicamente los electrodomésticos y los automóviles-, que son los que se resienten primero y con más fuerza en contextos negativos en los cuales los consumidores comienzan a ajustar sus gastos en prevención de dificultades futuras. Sin embargo, y esto a nuestro juicio es por demás relevante, también se observó un descenso de 9% en las compras de alimentos y bebidas. A nuestro juicio, esto es un indicio de que el consumo puede terminar mostrando un desempeño menos favorable que lo previsto hasta ahora.

Por otro lado, las compras de bienes de capital aumentaron, pero a una tasa notoriamente más baja, de solamente 12,5%, cuando, como decíamos recién, el año pasado se observaban subas de más de 50%. En este caso, además, a nuestro juicio es bastante claro que en el transcurso del año veremos una reducción de la inversión, con lo cual entendemos que esa desaceleración es un anticipo de esa proyección.

Y finalmente están los datos de importaciones de insumos intermedios para la industria, que sugieren un panorama negativo de actividad industrial.

JAE: ¿Cuánto cayeron las compras de insumos para la industria? ¿Y qué significa eso en términos de perspectivas para ese sector?

PR: Las compras de bienes intermedios excluyendo petróleo y energía eléctrica cayeron fuertemente en enero, un 26%.
Más que el signo, lo relevante en este caso está en la magnitud de la caída. La industria manufacturera uruguaya es bastante intensiva en la importación de insumos. Es poco probable que detrás de esa retracción de las compras de insumos esté un aumento de la demanda por insumos de fabricación nacional.

La conclusión que se debe sacar es que probablemente veamos en los próximos meses datos de producción industrial peores que los que vimos en noviembre y diciembre.

JAE: ¿Podemos recordar cómo se comportó la industria a fines del año pasado?

PR: En su momento estuvimos analizando esas cifras. La producción industrial registró una caída apreciable en noviembre, de casi 6% en relación a noviembre del año anterior. Eso suponía una contracción muy fuerte en términos desestacionalizados en comparación con los máximos de octubre, de 12% según nuestras estimaciones tomando la producción sin refinería. Si bien los datos de diciembre mostraron un repunte, con la producción subiendo 4,5% frente a diciembre de 2007, en su momento señalamos que en parte ese repunte obedecía a que la producción industrial de diciembre de 2007 había sido particularmente reducida. En cambio, cuando se mira un índice de difusión, que informa cuántas ramas industriales mantienen una variación positiva, la conclusión en ambos meses es que menos de la mitad de las ramas acumulan crecimiento, dicho de otro modo, algo más de la mitad de las ramas que conforman la industria mostraron en noviembre y diciembre caídas de la producción en la comparación con un año atrás.

JAE: Entonces, ¿cuáles son las perspectivas de producción industrial para este año?

PR: Nosotros estamos previendo desde hace unos meses que la producción industrial mostrará un descenso en el conjunto del año. Originalmente estábamos trabajando con una proyección de caída de 2%, pero a partir de estas cifras de importaciones y de los datos de noviembre y diciembre pensamos que la contracción será mayor.

JAE: ¿Y qué significa eso para la actividad económica en su conjunto?

PR: Nosotros estamos previendo que el PBI va a registrar algunas variaciones trimestrales negativas en la primera mitad del año. A esta altura es muy probable que tengamos dos caídas trimestrales consecutivas, lo cual configuraría en los términos usuales un escenario de recesión.

La incertidumbre está en qué magnitud tendrán esas caídas y cuándo comenzaría la economía a recuperarse. Eso dependerá en buena medida del contexto externo, pero en principio debemos pensar en un escenario de retracción de la producción al menos en la primera mitad del año y en que la incertidumbre acerca de cuándo comenzará la recuperación seguirá siendo importante porque en el mundo entero tenemos mucha incertidumbre.

JAE: ¿Entonces piensan que puede darse un escenario de recesión si se cumple este comportamiento negativo dos semestres consecutivos?

PR: A partir de los datos de actividad industrial, de importaciones de insumos que vimos nos parece que es bastante probable que tengamos una o dos caída del PBI en términos trimestrales. Si eso ocurre, se configuraría un escenario de recesión.