Comportamiento del turismo en Uruguay será un ‘caso de estudio’

Durante el año 2005 llegaron a Uruguay 2.100.000 turistas al igual que en 2009, pero en aquel entonces ingresaron al país US$ 500.280.000 por turismo; la cifra casi se triplicó en 2009 y el año cerró con un ingreso de US$ 1.300 millones, según los datos oficiales.

El país creció en los mercados de larga distancia, es decir en los países que están por fuera del Mercosur, a razón de 5% por año y recuperó el número de argentinos (1.100.000) que vacacionaban antes de los cortes de ruta.

También pasó de tener poca conectividad internacional aérea a tener vuelos directos, prácticamente diarios, con Lima (Perú) y Panamá; se duplicaron los vuelos hacia y desde Santiago de Chile y se triplicaron los vuelos que conectan con San Pablo.

En el mismo período además, Uruguay pasó de recibir 60 toques de cruceros por temporada a casi 200, diseñó un plan estratégico hasta el año 2020, armó un plan para el turismo náutico fluvial y pasó de destinar una inversión de US$ 3.000.000 a US$ 7.000.000 anuales para lograr posicionarse como destino turístico en el mundo.

Tradicionalmente, se decía que el turismo impactaba del 3% al 3,5% del PBI, pero los resultados de hacer estos cálculos usando la metodología que emplea la Organización Mundial del Turismo (OMT) aseguran que actualmente representa entre 6% y 6,5%. Además, el sector ofrece 220.000 puestos de trabajos directos o indirectos. «Entonces estamos hablando de un 10% de la mano de obra activa en Uruguay», expresó a El País el asesor técnico del Ministerio de Turismo y Deporte, Benjamín Liberoff.

Estas cifras y los cambios que experimentó el país hicieron que la OMT seleccionara a Uruguay, entre todos los países de Sudamérica, para realizar un «estudio de caso» y analizar el proceso que vivió en los últimos cinco años.

El objetivo es tener indicadores que puedan ser de utilidad para otros destinos turísticos dijo Liberoff, quien prepara el informe que será enviado a la OMT entre junio y julio.

«Es la primera vez que Uruguay recibe, de un organismo internacional, un planteo tan importante relacionado con el turismo. Máxime que hace seis años el país estaba perdiendo su lugar en la OMT por su deuda con el organismo», aseguró Liberoff.

PROYECCIONES. El documento incluirá información de contexto sobre el turismo en Uruguay, indicadores, cuáles fueron las principales decisiones que se tomaron para poder avanzar y qué estrategias se trazaron para enfrentar los problemas, informó el funcionario. «Por ejemplo, vamos a incluir cómo trabajamos para que el conflicto con Argentina por la planta de celulosa Botnia no nos afectara», comentó.

Si bien el 1° de marzo José Mujica asume como nuevo presidente y hay cambios en el gabinete, el equipo de trabajo del Ministerio de Turismo se mantendrá sustancialmente y ya están diseñadas las líneas a seguir en los próximos cinco años de gobierno.

«El Sur de Brasil y San Pablo son el principal objetivo estratégico de conquista de mercado. Tenemos que lograr que los 300.000 brasileños que llegan al país aumenten a 450.000 en los próximos años y que además se transformen en turistas fieles, que compren e inviertan en Uruguay», aseveró Liberoff.

También se diversificarán las ofertas y serán desarrollados circuitos turísticos más allá del sol y la playa.

Para eso se está estudiando «hacer una reingeniería» de las termas y se está «desarrollando un plan» para que crezca el turismo rural.

CALIDAD DE SERVICIOS. Según el jerarca, una de las materias pendientes de Uruguay es «mejorar la capacitación» de los recursos humanos y la calidad de los servicios.

«Los turistas de `segunda residencia` que están adquiriendo propiedades de 200 a 400 metros cuadrados en countries o chacras marítimas requieren servicios de mejor nivel que los que brindamos. Y la falta de recursos humanos no se puede transformar en una limitación del desarrollo turístico», indicó Liberoff.

Se planea «fortalecer» el plan estratégico 2020, los planes de desarrollo sectoriales, los clusters y conglomerados de Colonia, Punta del Este, Rocha y Montevideo. Además se apostará a las nuevas tecnologías de la comunicación como herramientas para la promoción del país en el exterior.

Este mes, por ejemplo, se publicaron o reeditaron 220.000 folletos de promoción turística en distintos idiomas (español, inglés, francés, alemán, italiano, japonés y ruso), para distribución gratuita.

«Además tenemos que profundizar, en el próximo período el turismo interno, que mueve unos US$ 350.000.000», sostuvo el principal asesor del Ministerio de Turismo.