Compras estatales reservarán cupo para micro y pequeñas empresas.

POR MANUEL SÁNCHEZ DE LA REDACCIÓN DE EL OBSERVADOR

El gobierno se dispone a enviar al Parlamento el proyecto de ley que modificará el actual régimen de compras estatales para favorecer a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
El propósito de la medida es lograr un fuerte impacto en la actividad industrial y comercial, y en especial, sobre la generación de puestos de trabajos que se esperan sean ocupados por el núcleo «duro» de desempleados.

El nuevo sistema estará operativo a partir del año próximo y afectará en una primera etapa a cinco sectores productivos, que en la actualidad presentan alta participación en las compras públicas y disponen de capacidad ociosa para enfrentar sensibles aumentos de producción.

Las futuras licitaciones públicas dispondrán de dos instrumentos para favorecer a las mipymes: la tarifa preferencial y la reserva de cuota de mercado, según señaló a El Observador Pablo Villar, director nacional de Artesanías, Pequeñas y Medianas Empresas (Dinapyme), organismo dependiente del Ministerio de Industria.

En el primer caso, se establecerá un margen de preferencia de 10% para el precio ofrecido por una mipyme respecto al presentado por una empresa grande y de 20% con relación a una firma extranjera.

Para ambos casos la preferencia se ponderará por la participación del componente local del producto, el cual para calificar como nacional deberá presentar un mínimo de 30% en el caso de las mipymes y 35% en las empresas grandes.

El actual sistema de compras públicas data de 2007 y otorga preferencia atendiendo el factor de origen, el cual es de 8% sobre el precio ofertado y exige un mínimo de 25% de componente local.

Cuotificación. El otro instrumento que el Estado dispondrá a la hora de licitar compras será la reserva de una cuota de mercado para las mipymes. «Un Ministerio, por ejemplo, a la hora de comprar papel podrá decidir que 20% del material lo comprará a una mipyme» explicó Villar.

Esa herramienta busca otorgar mayor flexibilidad de modo de atender la diversidad existente en los diferentes organismos y rubros de compra.

Aún restan definir detalles para esta modalidad, los cuales serán discutidos la semana próxima entre la Dinapyme, el Ministerio de Economía (MEF), la Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información (Agesic), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND).

Sectores. Técnicos del gobierno analizaron el perfil de las compras estatales de los últimos años y encontraron en estas un fuerte componente sectorial, comentó Villar.

Sobre esa base se seleccionaron cinco ramas de actividad para la primera etapa del programa: madera y muebles, metalúrgica, vestimenta, calzado y alimentos.

Esos sectores, además de presentar una importante participación en las compras del Estado, disponen de capacidad de crecimiento para sostener un significativo incremento de la demanda, según resultó de las consultas realizadas a las cámaras empresariales.

Impacto. Se espera que la aplicación del nuevo régimen impacte positivamente sobre el empleo, en particular en los segmentos de difícil inclusión laboral, ya que la desocupación se encuentra en mínimos históricos.

A su vez, las mipymes son las principales generadores de puestos de trabajo en el país.

Villar señaló que las compras estatales de insumos y materiales representan US$ 3.000 millones, sin contar las adquisiciones de crudo, «por lo que se espera un fuerte impacto sobre la economía» afirmó.

En tanto, la posibilidad de contar al sector público como cliente obligará a las mipymes a acreditarse, lo que implica operar en el terreno formal de la economía.

De esa manera y en el mediano plazo, se pretende brindar asistencia técnica a esas empresas a través del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), lo que significará «un aparato industrial con mayores capacidades».

Como contrapartida, el Estado percibirá mayores ingresos por una recaudación y la seguridad social recibirá más aportes, según explicó el jerarca.