Compromiso Israelí para evitar crisis a palestinos

La promesa de Olmert intenta descomprimir la tensión existente en la zona, luego que el gobierno israelí bloqueara la zona -desde hace 12 días- por el continuo disparo de misiles palestinos hacia territorio israelí, y tras el derribo de una muralla que divide Egipto de la ciudad de Rafah (Gaza).

El primer gesto de Olmert fue la reanudación «con efecto inmediato» de la provisión de carburante a la Franja de Gaza, como «medida suficiente para impedir una catástrofe humanitaria». La Alta Corte pidió que esta cantidad no sea inferior a los 2,2 millones de litros de carburante por semana.

El embargo israelí ha provocado que los 1,5 millones de habitantes de la Franja se vieran afectados de alguna manera: cortes de luz masivos, escasez de alimentos, todo ello surgido de la falta de combustible.

La apertura de la brecha hacia Egipto motivada por la crisis humanitaria, fue el tema principal de la reunión de ayer en Jerusalén, entre Olmert y Abbas.

En el encuentro, de más de dos horas de duración, se abordaron «varias cuestiones» sobre la «cooperación mutua» entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP). No obstante, la tema de los pasos fronterizos de Gaza, no fue tratado porque será analizado por Abbas y el presidente egipcio, Hosni Mubarak, en una reunión programada para este miércoles.

Egipto intenta retomar el control en la frontera luego del desborde de cientos de miles de palestinos, más de 700.000, luego de destruir el miércoles el muro divisorio que los separa de Rafah.

NEGOCIACIONES. Israel quiere que Egipto selle su frontera con Gaza, tal como lo hizo luego que Hamas se hiciera con el control de la zona en junio pasado tras expulsar a Al Fatah, el partido al que pertenece Abbas. El gobierno de Olmert dijo el viernes que sólo por «razones humanitarias» asistiría a los palestinos en Egipto.

A su vez, el líder palestino ve en la apertura del paso de Rafah la oportunidad para que sus fuerzas asuman el control del cruce en la Franja. Sin embargo, no ha revelado cómo actuarían sus hombres en ese caso, o cómo controlarían el tránsito fronterizo.

De todas formas, el despliegue de efectivos de la ANP depende de un acuerdo con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), el cual se opone a cualquier tratado que excluya a sus fuerzas o prevea el despliegue de observadores internacionales en Rafah. «Nosotros confirmamos nuestro rechazo a regresar a los acuerdos relativos al paso de Rafah, que consideramos caducos», declaró ayer el portavoz del movimiento islámico, Sami Abu Zuhri, en un comunicado.

Egipto invitó a Abbas y a los representantes de Hamas a tratar de alcanzar un acuerdo. Mientras se espera una resolución, las fuerzas de seguridad egipcias permitieron un ingreso parcial en la frontera.

Los soldados detenían el paso de vehículos como medida de seguridad aunque el paso estaba abierto para los peatones. Si bien miles de palestinos continuaron llegando para abastecerse, la cantidad se redujo con respecto a los días anteriores.

Aún la promesa de Olmert no permite ser optimista, pues Abbas pretende un levantamiento definitivo del bloqueo y no uno condicionado.