Con el pulso firme

En la noche de ayer, cuando ya llevaba unas seis horas como presidente de la República y sus pronunciamientos públicos habían referido a conceptos muy generales, Tabaré Vázquez, en su discurso del cierre de jornada en las afueras del Palacio Legislativo, buscó demostrar que el anuncio de cambios en que se basa su discurso político no será una mera consigna.
Ante una multitud que vistió de fiesta las calles de la ciudad y fuera ya de las actividades formales típicas de un 1º de marzo, el nuevo mandatario lanzó una catarata de anuncios concretos –también algunos vagos– y demostró una firme determinación de cumplir con algunas promesas que había hecho durante la campaña electoral, especialmente algunas de contenido muy polémico.

Vázquez arrancó con todo en su determinación de indagar hechos del pasado vinculados con los desaparecidos, y mañana mismo el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, iniciará los pasos para excavar en dos unidades militares en busca de restos humanos.

Ante la Asamblea General, Vázquez había exhibido un talante conciliador y reivindicó allí valores que son comunes a todas las colectividades políticas.

En su intervención el presidente electo reivindicó valores y, en especial, la libertad, con lo cual tranquilizó a sus opositores. Dijo que ella es condición necesaria para obtener la felicidad y que “sin libertad, la igualdad es una caricatura”.

Dirigentes de todos los partidos no tuvieron más que palabras de elogios para el discurso del nóvel mandatario, pronunciado en medio de una jornada signada por la emoción y los festejos callejeros, que se extendieron hasta entrada la madrugada en varios escenarios donde actuaron diversos artistas.


Primeras medidas. Sus primeras medidas de gobierno fueron firmar los proyectos de ley de creación del Ministerio de Asuntos Sociales y del Consejo de Economía Nacional y la iniciativa que plantea otorgar derecho a voto a los uruguayos en el exterior. También resolvió implementar auditorías en todas las reparticiones estatales a cargo de la Auditoría General de la Nación.

También ayer el gobierno del Encuentro Progresista recompuso las relaciones diplomáticas con Cuba y dio los primeros pasos para aplicar el Plan de Emergencia, del que hoy se darán más detalles.

Al pasarle la banda presidencial a Vázquez, Jorge Batlle reivindicó su gestión y dijo que deja un país en paz con un sólido crecimiento.

Luego Vázquez reconoció esto, pero dijo que la situación sigue siendo peor que en 1998, “cuando tampoco tirábamos manteca al techo”.

La nota discordante de la jornada la dieron algunos militantes que silbaron al presidente Jorge Batlle y al ex ministro de Defensa, Yamandú Fau, quien alentó la rechifla saludando ostensiblemente a la multitud que ondeaba banderas frenteamplistas.

A tono con esto, guardias de seguridad del venezolano Hugo Chávez empujaron con violencia a varios periodistas.

Hoy habrá una intensa actividad de parte del nuevo gobierno, con acuerdos bilaterales, especialmente con Venezuela, país con el que se intercambiará petróleo por diversos productos.