Con incidentes en Caracas, RCTV dejó su señal a un canal oficial

Temprano en la noche, manifestantes y policías chocaron frente a la sede de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) adonde confluyeron miles de personas que protestaban por el fin de la concesión.

Los manifestantes intentaron forzar las vallas montadas por la policía metropolitana delante de Conatel, en el barrio residencial de Las Mercedes, y ésta respondió con chorros de agua y gases lacrimógenos, mientras recibía pedradas y botellazos. Según el gobierno, once policías resultaron heridos en los incidentes.

En otros puntos de Caracas, se multiplicaron las manifestaciones de rechazo a la decisión de Chávez, aunque también se registraron marchas de adhesión. Sobre la medianoche, miles de chavistas se reunieron a darle la bienvenida a Tves (Televisora Venezolana Social), el canal oficial que sustituyó a RCTV.

En declaraciones hoy a medios nacionales y extranjeros, el ministro de Comunicación e Información, William Lara, confirmó que las fuerzas armadas se han desplegado para «asegurar» los equipos de transmisión y repetidoras del canal 2 (RCTV) en distintos puntos del país.

El canal, de 53 años de historia, terminó su actividad con un programa de 18 horas, titulado «Un amigo es para siempre». RCTV era un canal con una fuerte impronta popular, con muchos programas de entretenimientos y telenovelas. De ahí la polémica a partir de la resolución de Chávez.

La medida del gobierno de no renovar su concesión es rechazada por entre el 70% y el 80% de la población, según las encuestas.

Durante el programa final, Marcel Granier, director general de la televisora, dijo que su salida del aire «marca el giro hacia el totalitarismo» en Venezuela.

Garnier volvió a calificar de «arbitraria e ilegal» la no renovación de la concesión, como sí ocurrió el viernes con los otros cinco canales abiertos del país.

«Cuando la gente compare mañana lo que tenía y lo que le están entregando se va a dar cuenta del fraude y va a sentir una gran indignación», añadió Granier, en alusión a la televisora que reemplazó esta madrugada a su canal, TVes.

Durante toda la mañana desfilaron por un plató desbordante y adornado con una enorme bandera venezolana los empleados de la televisora, que relataron su relación familiar con la empresa, lo que significó para sus carreras y sus vidas, y lanzaron fuertes críticas al gobierno.

El viernes, la Justicia venezolana rechazó las apelaciones de RCTV y determinó que sus equipos pasen temporalmente a Tves, para que pueda emitir.

POLOS. La decisión del presidente Hugo Chávez ha generado voces de apoyo y de rechazo más allá de las fronteras venezolanas.

Representantes de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) se encuentran en Caracas para apoyar a la televisora y «demostrar la solidaridad de la prensa libre continental«, dijo ayer el presidente de la organización, Rafael Molina.

En otros países de la región, como El Salvador y México, se dieron manifestaciones de apoyo a Chávez. Otras organizaciones de países de América Latina emitieron declaraciones en un sentido u otro. Inclusive, el Pit-Cnt uruguayo salió a apoyar a Chávez.

El presidente del canal estatal venezolano, Andrés Izarra, ha admitido que es intención del gobierno alcanzar la «hegemonía comunicacional».

El Estado venezolano es dueño de Venezolana de Televisión, Vive TV, Telesur Internacional, Telesur Venezuela, Avila TV (transmite para Caracas) y ahora la nueva Tves.

También controla la Agencia Bolivariana de Noticias y en 2008 espera contar con un satélite. Cuenta con varias emisoras radiales de AM y FM.

Los otros canales abiertos venezolanos son Globovisión (el único que transmitió ayer su apoyo a RCTV) y Venevisión y Televen, que son del magnate Gustavo Cisneros.