Con Kerry, podrían terminarse acuerdos comerciales de EE.UU.

El signo político del presidente de Estados Unidos durante los próximos cuatro años, George W. Bush o John Kerry, marcará algunas destacadas diferencias en la forma de manejar el comercio internacional.

Si el senador demócrata resultara electo para la Casa Blanca, una de las primeras víctimas del cambio podría ser el acuerdo de libre comercio con cinco países de América Central y la República Dominicana (CAFTA).

El tema de los acuerdos comerciales internacionales está teniendo un impacto particularmente fuerte en la campaña de este año, no solamente por su dimensión económica sino por las consecuencias del fenómeno del «outsourcing» (movimiento hacia el exterior de empresas que buscan establecerse en ambientes con salarios más bajos y más competitividad, muchas veces amparados por los propios acuerdos de libre comercio).

En un reciente discurso sobre sus políticas económicas, el presidente aclaró su postura. Afirmó que EE.UU. viene «abriendo sus mercados desde hace cinco décadas» y que cuando «encontró otras naciones que no respondieron de la misma manera, la elección no fue volver a cerrarse sino gastar tiempo abriendo otros».

En los hechos, durante la administración del presidente Bush, el país cerró una importante serie de acuerdos de libre comercio: entre ellos, con Chile, con Singapur y con cinco países de América Central más la República Dominicana. Además, EE.UU. están en marcha negociaciones con un grupo de tres países andinos (Colombia, Perú y Ecuador, a los cuales se sumará Bolivia), y con Panamá. Y también se abrieron tratativas sobre protección de inversiones con Uruguay.

En total, el gobierno de Bush firmó acuerdos con doce países y está en negociaciones con otros diez. Ocurre, según la Casa Blanca, que el 95% de los potenciales compradores de productos estadounidenses vive fuera del país.

OPOSITORES. La política de Bush, empero, ha generado desacuerdos en diversas regiones de EE.UU., afectadas por el «outsourcing». Una de estas es el estado de Ohio, uno de los «clave» para los números del colegio electoral que surgirá del voto del 2 de noviembre. Las historias de rechazo se multiplican. En una reciente reunión de expertos en la localidad de Nelsonville, la discusión giró alrededor de los próximos comicios pero en función del cierre de una fábrica local de zapatos, que cerró sus puertas y se mudó a un país del Caribe.

Los grupos que organizan estos debates no pueden hacer campaña por ninguno de los candidatos, pero está claro que la mayoría de ellos considera al aspirante demócrata, John Kerry, «una gran mejoría respecto de Bush en asuntos de comercio», según reconoció un periódico local.

Kerry ya señaló que, de ser elegido presidente, ordenará una «revisión» de los acuerdos comerciales internacionales, incluso del NAFTA, que este año celebró su décimo aniversario.

Como la gran mayoría de los demócratas, Kerry dice que los acuerdos de libre comercio deben contener cláusulas que impulsen «una nivelación de la protección de los derechos de los trabajadores y del medio ambiente en EE.UU. y los países con los que firme este tipo de tratados».

Es cierto que el senador Kerry votó a favor del NAFTA en 1993 y también concedió su «sí» a la mayoría de los otros acuerdos comerciales recientes. Sin embargo, su compañero de fórmula, John Edwards, se opuso a casi todos.

Si gana Kerry «sus sostenedores anti-comercio buscarán cobrar a la hora de la victoria», dijo el analista Daniel Griswold, del conservador Cato Institute, de Washington.

«El precio —agregó— puede ser menos acuerdos comerciales bilaterales y regionales y probablemente ninguno con países en desarrollo donde los estándares laborales y ambientales puedan ser un problema».

En América Latina, por su parte, diversos analistas han señalado la encrucijada en que la se encuentran los lideres de ese continente. Preferirían a Kerry por su línea política, pero votarían a Bush por las posibilidades firmar tratados comerciales.

El canciller argentino Rafael Bielsa, lo reconoció la semana pasada. «Paradójicamente, con la conducción republicana, nosotros conseguimos avances en materia de comercio que no tuvimos en la década anterior». «Si Bush ganara, nos seguiríamos llevando como hasta ahora. Si ganaran los demócratas (Jon Kerry) hay un margen de incertidumbre.