Con los ojos fijos en el poder

Quien ha emergido como principal líder de la oposición en Rusia es alguien que ha demostrado tener ciertas dotes para el juego de ajedrez. De hecho, Garry Kasparov llegó a consagrarse campeón del mundo. Sin embargo, en el actual panorama político ruso es el presidente, Vladimir Putin, el que mueve las piezas con mayor ductilidad. Ayer lo demostró: el rey (él) pateó el tablero.
Putin, un ex espía de 54 años, aceptó encabezar la lista electoral del principal partido del Kremlin, Rusia Unida (RU). Pero no solo eso. El mandatario aseguró que podría ser elegido primer ministro. Aunque dijo que era “demasiado temprano para pensar en eso”, sorprendió al reconocer que la propuesta era “totalmente realista”.

Enfatizó que para ello se necesitan dos condiciones: que RU gane las elecciones parlamentarias el 2 de diciembre (algo que se da por descontado), y que la Presidencia del país la ocupe “una persona honrada, capacitada y moderna” (algo que en caso de no cumplirse él nunca va a reconocer).

Putin, quien completará en 2008 los dos mandatos consecutivos que permite la Constitución, volvió a declinar la petición de quedarse en el Kremlin por otros cuatro años. “Sería incorrecto modificar la Carta Magna para una sola persona”.

El líder de RU, Boris Grizov, aseguró que el programa es “el Plan Putin”, que prevé “la continuidad de la política actual”.

Putin acudió ayer al congreso del partido y la prensa comentó que el foro pareció “un espectáculo a la vieja usanza soviética”. Un diputado, una tejedora, un empresario, un deportista paralímpico y un académico se dirigieron por turnos al presidente para pedirle que no se aleje de la política.

El presidente señaló que él es “un sinpartido, al igual que la mayoría aplastante de los ciudadanos del país”, y por ahora no quiere “cambiar ese estatus”.

Según los sondeos, RU ya cuenta con el respaldo de casi la mitad de los rusos dispuestos a votar, mientras sus dirigentes afirmaron que la inclusión de Putin en la lista les permitirá conseguir la mayoría constitucional en la nueva Duma, es decir 300 de los 450 escaños parlamentarios.

RU fue creada tres meses antes de las legislativas de 1999 para poner en marcha el “proyecto Putin”y dispone de una mayoría aplastante en la Duma (303 de 450 escaños).


Estado de situación. Las declaraciones de ayer de Putin constituyen la indicación más sólida hasta ahora de sus intenciones luego de dejar la Presidencia. Confirmó así la viabilidad de dos de las posibles vías para permanecer en la política activa tras su salida del Kremlin: como líder de RU y/o como el primer ministro de un gabinete formado por el partido que controla el Legislativo.

El hecho de que lidere la lista de RU no significa necesariamente que Putin ocupará un escaño en el Parlamento. Prominentes políticos y otras figuras suelen encabezar los primeros lugares de una lista a fin de atraer votantes, aunque no participan luego en actividades legislativas.

Putin puede ser un primer ministro con gran poder, mientras en el Kremlin le sucede un hombre de confianza.

El nuevo premier, Viktor Zubkov, leal al jefe de Estado, puede ajustarse a este guión si es elegido en marzo. De hecho, ya ha manifestado interés en ser presidente. El candidato al que apoye Putin tiene todas las probabilidades para ganar en un sistema donde los medios de comunicación están controlados por el poder.

El plan del mandatario, que goza de una popularidad del 80%, le permitiría mantener el poder en el país respetando la transición democrática, al menos formalmente.

“Vamos a tener un nuevo presidente, pero no va a definir su recorrido”, aseguró Sergei Markov, analista político. “Será el recorrido de Putin”.

Para Mikhail Kasyanov, el ex primer premier que estuvo cuatro años bajo la égida de Putin hasta que fue echado, se está ante una señal de que “la persona que está sentada en el Kremlin es un zar”. “Va a mantener de facto todos los poderes presidenciales”, agregó.

Por su parte, Alexander Rahr, del Consejo Alemán de Relaciones Exteriores, opinó que Putin se convertirá en un “intocable para el presidente; el gobernante de Rusia”.

Con la mayoría que RU se encamina a conseguir en las elecciones parlamentarias se despeja el camino para una reforma constitucional en la que se incrementen las potestades del primer ministro, estiman los analistas.

Durante los ocho años bajo la Presidencia de Putin, Rusia ha crecido económicamente, merced a la producción de gas y petróleo. La oposición política ha sido continuamente acallada y el control sobre los medios se ha reforzado. En política exterior el tono de algunos hechos y declaraciones trajo algunos fantasmas de la guerra fría.

Un diplomático occidental le dijo ayer al The New York Times que Putin está montando “una estructura paralela”, pero que “al final puede descartar la idea (de ser premier) y decidir quedarse”. (El Observador, AP, AFP, Bloomberg y EFE)