Con Mujica a las órdenes, Vázquez respira tranquilo

El MPP resolvió “distender” su relación con el ministro de Economía, Danilo Astori, horas antes de la reunión que el secretario de Estado mantuvo el viernes con la bancada de legisladores de la izquierda, y de la que se fue aplaudido luego de explicar las medidas que adoptará para enfrentar los coletazos de la crisis financiera, dijeron a El Observador fuentes políticas.

Pese a que Mujica tiene diferencias ideológicas y hasta “somáticas” con Astori, en el MPP quieren que el líder de Asamblea Uruguay “trabaje tranquilo”.

“Hay una situación económica tan complicada que ni siquiera Danilo (Astori) se la imaginaba por lo que es necesario dejarlo laburar”, dijo uno de los dirigentes que trazaron la estrategia del MPP.

Por supuesto que el grupo liderado por Mujica espera que no haya cortapisas en los contactos con Astori y confían en que éste los recibirá amigablemente para hablar sobre asuntos económicos.

La búsqueda de una mayor cohesión en un gobierno que recién ha recorrido poco menos de dos meses de gestión, llega en momentos en que la oposición le estaba señalando desaciertos y desinteligencias en la gestión de algunos ministerios y en la relación entre los miembros del gabinete.


Compañeros. Diálogo mediante, en los últimos días Vázquez, Astori y Mujica se habían alineado en más de un tema complejo como lo es el de la rebaja de los precios de los artículos de la canasta básica.

Además, durante el Consejo de Ministros realizado en Zapicán el lunes 25 se vio a un Vázquez pisando firme y apuntalado en un discurso que fue aplaudido por los funcionarios del gobierno.

Imprevistamente, Vázquez lanzó desde ese poblado del interior el ultimátum al Partido Nacional para que resolviera antes del 2 de mayo si se integra o no a los entes y empresas públicas.

Fuentes políticas dijeron a El Observador que las buenas migas que el presidente esta disfrutando con sus aliados del MPP pueden haber influido en la decisión de apurar a los blancos.

Según las fuentes, Vázquez quería acordar con el Partido Nacional para contar con sus votos si la izquierda más radical se oponía a la Ley de Presupuesto. Una vez que la izquierda cerró filas, el acuerdo con los blancos dejó de ser algo urgente y Vázquez prefirió confiar en sus propios compañeros.

Pero quizás fue un gesto humano y no político el que mejor pinta la nueva relación entre los representantes del gobierno. Lejos de los medios de comunicación que llegaron a decenas para cubrir el evento, Vázquez se acercó a Mujica para abrazarlo y palmearle la cara. Mujica le devolvió el saludo con la certeza de que estaba abrazando a un compañero pero también a una causa común.