Con viento en la camiseta, Vázquez recorrerá todo el país

Con una sonrisa de oreja a oreja. Abrazándose, besándose y conversando con todo el que se le acercó, e incluso aceptando las preguntas de los medios de manera muy abierta, el presidente Tabaré Vázquez cumplió ayer su primera parada en un nuevo “pueblo a pueblo”, que según confirmó continuará por todo el país. “Esto es un avance”, dijo el presidente Vázquez.
“Con esto toma viento en la camiseta”, dijo un ministro a El Observador mientras cientos de habitantes de Bella Unión lo ovacionaban y le dejaban besos marcados en toda la cara. “Se siente como pez en el agua”, dijo un allegado al presidente.

El recibimiento en Bella Unión fue inesperado y fervoroso. Lo demostraba la alegría del presidente y de todos sus ministros. El impulso del proyecto sucroalcoholero (ver nota aparte), sumado a una larga tradición de izquierda del pueblo de la triple frontera, hicieron que la población se volcara masivamente a la avenida Artigas, donde miles de personas lo esperaban con banderas de Uruguay y del Frente Amplio, tal como convocaban varios sindicatos y organizaciones sociales.

Antes, el presidente había pasado por Tomás Gomensoro, donde con menos público pero con igual alegría también habló para todos los ciudadanos en un acto en el que repasó los logros más importantes de su gestión y dijo estar a gusto compartiendo la salidas al interior. “Ninguno de ustedes puede saber el placer, la satisfacción que siento de estar con cada uno de ustedes. La tarea fundamental de un gobernante es estar con la gente”, dijo Vázquez.

Dispuesto como estaba a hablar, los medios de prensa le preguntaron por casi todos los temas. Algunos los contestó y otros los esquivó. Lo que sí aseguró fue que por el momento no habrá cambios en el gabinete, reiteró que vetará el proyecto de ley sobre despenalización del aborto y cuestionó duramente a productores agropecuarios de Artigas por sus reclamos “grotescos” y “voraces”.


Pasteras. “Los asuntos internos que tenemos los uruguayos los solucionamos entre los uruguayos porque este es un país libre y soberano y lo seguirá siendo mientras haya un uruguayo en su territorio”, dijo Vázquez en clara alusión al conflicto con la Argentina, en su acto de Tomás Gomensoro.

Consultado al bajarse del estrado sobre el estado de la relación con el gobierno argentino, Vázquez prefirió el silencio. Dijo que no quería contestar las palabras de la presidenta electa Cristina Fernández, que el domingo manifestó su enojo con el gobierno uruguayo. “Tengo derecho a no contestar sobre el tema”, dijo Vázquez ante la insistencia de los medios. Tampoco hizo referencia a los motivos que lo llevaron a abrir los puentes tras el cierre del fin de semana.


Aborto y reelección. Uno de los temas que no esquivó fue el del aborto. Durante la votación de la ley de salud sexual y reproductiva varios senadores del gobierno le pidieron al presidente que no la vetara en caso de ser aprobada también en Diputados.

“La ley de salud sexual y reproductiva es una excelente ley, pero contiene elementos que yo filosóficamente e ideológicamente no comparto. Por lo tanto, si vienen incluidos, los vetaré”, dijo Vázquez en referencia al artículo que despenaliza la práctica del aborto.

“No seas malo Taba. Aceptá la reelección”, rezaba un cartel en la plaza de Tomás Gomensoro. Vázquez decidió esquivar el tema.

Consultado por El Observador sobre qué respuesta le daba a ese pedido y si ratificaba lo dicho en junio pasado, el presidente prefirió el silencio. “Estamos trabajando para los uruguayos”, se limitó a decir, y emprendió camino hacia Bella Unión.


Quejas. En el camino, unido por la ruta 30, se encontró con carteles pintados por la Asociación Agropecuaria de Artigas que criticaban la política económica y agropecuaria del gobierno. “País Productivo = más impuestos”. “País Productivo = gasoil más caro”. “País Productivo = MGAP inoperante”, decían los carteles.

Muy enojado, Vázquez respondió a esas críticas durante su discurso en Bella Unión. “Hay quienes reclaman y no tienen que reclamar por que fueron los privilegiados siempre. En los últimos años también han ganado muchísimo dinero, pero su voracidad económica no les alcanza”, dijo Vázquez.

Señaló que los carteles colocados en la ruta le resultaron “grotescos”. “Acepto los reclamos de todo el mundo pero alguno está extralimitados”, dijo el presidente.

Durante ambos discursos, tanto en Tomás Gomensoro como en Bella Unión, Vázquez repitió prácticamente los informes a la población hechos al cumplir dos años y dos años y medio de gestión al frente del gobierno.

Fustigó a los gobiernos anteriores por la forma en que dejaron el país cuando la izquierda asumió. Dijo que el gobierno está cambiando una situación trágica, y que al país lo encontró como una casa resquebrajada tras un terremoto. Reivindicó también las salidas al interior.

Dijo que ellas son acciones políticas, pero no partidarias, y que él como presidente está en todo derecho de hacerlas para informar a toda la población sobre los logros del gobierno.