Condicionan apoyo a Brasil a cambio de acceso a mercado. Postura.

el problema de las trabas a las exportaciones a ese país de lácteos uruguayos y que ahora resta el procedimiento administrativo para que se efectivice la decisión por parte de los ministerios brasileños de Comercio, Industria, Agricultura y Desarrollo Agrario.

«Estoy siguiendo el tema. No hay motivo para que se demore, las autoridades brasileñas me han garantido que se resuelve rápidamente», afirmó Agazzi.

Pero, hasta ayer «no hubo ninguna liberación» de licencias de importación de lácteos -principalmente leche en polvo-, dijo el ministro luego de haberse comunicado con ejecutivos de Conaprole.

Mientras esas gestiones se suceden en Uruguay, en Asunción en la reunión del Grupo Mercado Común (GMC) del Mercosur, Brasil propondrá elevar el AEC a la importación de lácteos de 14% a 27%.

Actualmente Brasil -a través de una excepción- aplica ese arancel de 27% a las importaciones de fuera del bloque, pero el resto de los socios aplica el AEC de 14%.

Lo que quiere Brasil es que ese 27% se aplique en todo el bloque, es decir que Uruguay, Argentina y Paraguay tengan esa tarifa arancelaria a las importaciones de lácteos de fuera del Mercosur.

Para adoptar esa decisión se precisa el consenso de los cuatro socios.

La posición de Uruguay es clara: acepta subir el AEC para lácteos siempre que se «asegure» el acceso al mercado dentro del Mercosur.

«Subir el arancel para después no poder vender porque se ponen barreras al comercio intrabloque no lo compartimos», dijeron a El País fuentes oficiales.

Esta posición es a nivel de lo que ocurre con los lácteos, pero también a nivel general para otros pedidos que existen en el bloque de suba de AEC en diversos productos, agregaron.

En la reunión del GMC cuando Brasil haga el planteo, Uruguay señalará que «sin contrapartida de acceso al mercado» del bloque, no está dispuesto a acompañarlo, aseguraron los funcionarios.

Agazzi indicó que está «en contacto» con la delegación uruguaya en Paraguay.

Respecto al motivo de la demora en liberar las licencias de importación para lácteos de Uruguay, el ministro refutó los argumentos que esgrimió su par de Agricultura brasileño Reinhold Stephanes.

«Se desecharon algunas supuestas infracciones (de Uruguay)», afirmó Agazzi que le transmitieron los funcionarios brasileños la semana pasada.

«Si estamos restringiendo el comercio entre nosotros por los problemas económicos yo quiero que nos digamos la verdad de las cosas. Así que no tiene ninguna justificación las explicaciones que se han dado».

Es que Stephanes había dicho semanas atrás que con las trabas impuestas al ingreso de lácteos se evitaba que se triangule leche en polvo.

Agazzi reclamó que «entre los países del Mercosur, por lo menos», no deberían crearse «barreras artificiales ni injustificadas».

«Hubo declaraciones de jerarcas brasileños que hablaban de dumping de la producción lechera uruguaya, nosotros no tenemos ningún dumping ni hacemos triangulación», agregó en referencia a Stephanes.

Incluso el ministro recordó que en el caso uruguayo «hubo dificultades de precios solo en tres partidas en un días y era justificado. Siempre vendimos al precio internacional no por debajo».

Desde que comenzó el problema con las licencias de importación en Brasil, se liberaron 4.000 toneladas pero hasta ayer todavía había 10.000 trancadas.

El gobierno hizo gestiones de todo tipo para solucionar el inconveniente: desde llamados del ministro de Economía, Álvaro García a su par brasileño Guido Mantega, una nota de la Cancillería pidiendo explicaciones por la medida y los contactos que mantuvo Agazzi.