Conflicto en frigoríficos afecta venta al exterior

Todo empezó porque la Federación de Obreros de la Industria Cárnica (Foica) desoyó el planteo del ministerio de Trabajo de extender por seis meses los convenios salariales, y exigió una renegociación con mayores aumentos de sueldo.

El viernes pasado se decretó un paro que por lo menos seguirá hasta este viernes. A nivel empresarial se afirma que la paralización ha afectado a cerca de la mitad de los frigoríficos locales. Por ejemplo, la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu), una de las dos cámaras empresariales del sector, cuenta con ocho frigoríficos asociados, de los cuales tres han trabajado con normalidad. La Foica, en cambio, sostiene que sólo hay cuatro plantas que trabajan sin problemas: Frigorífico Carrasco, Schneck, Frigorífico Canelones y Frigorífico Pul de Melo. También admiten que hubo problemas para acatar la medida en el frigorífico Las Piedras, donde la empresa dispuso vigilancia policial, al igual que en Pul.

Desde el sector empresarial se agregan otros frigoríficos donde se asegura que no hubo paros: La Caballada de Salto, Casablanca y Frigorífico Solís. En los frigoríficos donde no se paró, los dirigentes nacionales de la Foica se reunirán con las respectivas directivas para intentar modificar la situación y lograr «que se acompañen» las medidas, dijo a El País el sindicalista Ariel Yakes.

La Foica anuncia una profundización de las medidas si no hay avances. «Vamos a dar libertad a los diferentes gremios para empezar a acampar frente a los frigoríficos si hay presiones patronales. Los patrones juegan sucio y citan a domicilio a los trabajadores para que no paren», se quejó Yakes. Los trabajadores están dispuestos a «trancar» las exportaciones, un aspecto muy sensible para las empresas.

El sindicato también amenaza con ocupaciones de plantas y, de hecho, el sábado estuvo a punto de ser ocupado el Frigorífico Matadero Pando.

«No hay contactos y las cámaras empresariales están cerradas. Es un diálogo de sordos», sostuvo Yakes. Los frigoríficos tienen paralizada la producción, pero hasta ahora el stock que ya estaba faenado ha salido normalmente para el mercado local y también para el exterior, según fuentes empresariales. De todos modos, las medidas sindicales han parado la producción: no se faenó el viernes, sábado ni lunes. La producción promedio de un frigorífico grande es 1.000 reses por día, por lo que en tres días se suman 3.000 reses sin faenar.

ALERTA. Las producciones de los últimos días «estaban comprometidas» para el exterior y no se concretaron por los paros, dijo a El País Martín Secco, directivo de Adifu y gerente general de Frigorífico Tacuarembó, uno de los afectados. Los frigoríficos tienen ventas comprometidas a Europa, Estados Unidos y Rusia, que pueden verse afectadas. «Son días normales de trabajo que se pierden. Si sigue, va a ser cada vez peor», explicó Secco.

Los trabajadores anuncian que dejan salir la mercadería para el consumo local, pero dicen que trancarán la destinada a las exportaciones. «Es una medida muy linda popularmente, pero no tiene ninguna eficacia. Porque los frigoríficos que están parados tampoco tendrán mercadería para el mercado interno», dijo Secco.

Para el empresario, los perjuicios por la detención de actividades son importantes porque afectan los compromisos con el exterior y el ganado ya comprado, generando perjuicios económicos a las empresas. «Las pérdidas son incalculables y también se perjudica a los empleados que quieren trabajar», criticó Secco.

CARNE. Hasta ahora el conflicto ha provocado problemas puntuales de abastecimiento en algunas carnicerías con poca capacidad de almacenamiento. Pero hay temor entre los carniceros por los posibles problemas de cara al 31 de diciembre.

Es una incógnita lo que sucederá: «Si los paros siguen, se nos va a complicar a todos», dijo a El País el presidente de la Asociación Nacional de Carniceros, Omar Martínez.

Al igual que otras 80 ramas de actividad donde el convenio salarial se vence a fines de diciembre, el gobierno propuso extender el convenio de los frigoríficos por seis meses. La intención oficial es iniciar la tercera y última ronda de los consejos de salarios privados a mediados de 2008, y negociar allí convenios por dos años. Los trabajadores se niegan a realizar una simple extensión de los convenios y pretenden negociar un ajuste de 20% por encima del laudo. Además, piden que los empleados agremiados tengan media hora diaria para realizar actividades sindicales y que se les otorgue por mes $ 1.394 en productos cárnicos.

Los empresarios dicen que cumplieron con lo planteado por el gobierno. «Las medidas sindicales son ilícitas. El convenio fue violado. Ahí decía que no se podían realizar medidas antes del 31 de diciembre y mientras se negociaba. Pero eso no sucedió», afirmó Secco.