Conflicto. Vuelven los paros en la IMM tras triunfo de los radicales.

Al final de la tarde, el clima volvió a la calma. Entonces resonaba una ovación que pareció reconciliar, al menos en ese instante, las posiciones tirantes y ajenas entre los propios trabajadores respecto al conflicto con la administración del intendente Ricardo Ehrlich.

Por (una clara pero no contundente) mayoría, los obreros municipales decidieron en su asamblea doblar la apuesta, es decir, rechazar la fórmula presentada por la IMM, mantener su plataforma reivindicativa y comenzar con los paros sorpresivos de servicios por 24 horas. Aún resta definir el cronograma de paros. Fuentes de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) dijeron que entre lunes o martes el Secretariado del gremio delineará el cronograma.

Los rostros de los dirigentes del ala radical, los grandes vencedores de la crucial asamblea, revelaban su satisfacción por el resultado. «Los trabajadores municipales están verdaderamente ubicados correctamente en cuáles son sus derechos», dijo exultante la secretaria general de Adeom, Mabel Lolo.

La dirigente, de paso, criticó a Ehrlich, por haber instado públicamente a los municipales frenteamplistas para que aceptaran la propuesta de la IMM. «Aquí no es cuestión de venir a impulsar que vengan los frenteamplistas, porque los compañeros, frenteamplistas o no frenteamplistas, saben lo que quieren. Saben que estamos en una discusión donde está el tema de la lucha de clases y de la independencia», dijo Lolo.

El desenlace supone un revés para la estrategia del Frente Amplio que había aunado fuerzas para respaldar la gestión del intendente, convenciendo a los trabajadores municipales, identificados con el gobierno, a votar la fórmula de los moderados, inspirada en la oferta del Municipio.

El espaldarazo a la IMM que esperaba consagrar en la asamblea de ayer quedó desbaratado y los radicales de Adeom (que son mayoría) salieron fortalecidos y con plafón suficiente como para profundizar las medidas.

Sin embargo, hasta la votación final pasaron algunas horas, cargadas de tensas discusiones, votaciones problemáticas y críticas repartidas entre figuras del gobierno, la IMM y el propio Pit-Cnt.

INGRESO. Largamente habían pasado las dos de la tarde hora a la que estaba fijada la asamblea-, cuando los municipales seguían ingresando en el Palacio, documento en mano.

El puesto de control, contaba con dos computadoras en las que estaban registrados los trabajadores. Se les solicitaba la cédula o el recibo de sueldo para comprobar su condición de municipal. La dirigente de Adeom, Elena Lequio, explicó que la convocatoria era abierta para funcionarios afiliados y no afiliados al gremio. Pese a la amplitud de la convocatoria, se estima que unas 1.800 personas asistieron a la asamblea.

CRÍTICAS. Tras recibir el saludo de varias organizaciones sindicales (entre ellos, los trabajadores postales y los funcionarios de la Universidad de la República, allí presentes) mostrando su adhesión al gremio, Lolo hizo un repaso por la negociación. Ésta gira en torno al reclamo de los funcionarios del pago de la retroactividad (US$ 40 millones), lo cual la IMM descartó en su propuesta.

Así, la dirigente acusó al ex intendente Mariano Arana (bajo cuya conducción se desató el conflicto en 2002) y al actual jefe comunal Ricardo Ehrlich (al que criticó con dureza por su mala gestión, la que calificó como «desastre») del fracaso de la negociación. Adeom marcó la intransigencia del intendente en la fórmula que Lequio calificó de «eso y ni un peso más», presentada al gremio el pasado 23 de mayo.

También evocó incidentes que enrarecieron el diálogo como la agresión sufrida por el director de Limpieza de la IMM, Eduardo Pereyra, que llevó a la comuna a apuntar al gremio como presunto autor del hecho.

Cuando comenzó la parte oratoria, la platea desperdigada en las tribunas se dividía entre silbidos o aplausos, dependiendo de la propuesta, y de si el orador era «moderado» o «radical».

«Vázquez borra con el codo lo que escribe con la mano», reprochó uno de los trabajadores que subió al estrado. Luego cargó contra el senador José Mujica, al que acusó de denunciar a los trabajadores en vez de a sus «amigos políticos». Lequio cuestionó a los dirigentes que tienen de «compañera a una senadora y que ganan $ 370.000» entre los dos sueldos, en referencia a Mujica.

Entre murmullos y rechiflas, la asamblea aprobó acortar la intervención de los oradores a cinco minutos y luego limitar la lista de expositores a los 29 que se habían inscrito.

El momento más tenso fue la presentación de la fórmula de las listas 5 (comunistas) y 112 (MPP e independientes) que proponía levantar el conflicto y aceptar la fórmula de la IMM. «Venimos de paro en paro y de asamblea en asamblea y no hemos conseguido nada», dijo uno de los moderados desde el escenario, recibiendo tantos aplausos como silbidos.

«Se bajan los pantalones», le respondió con dureza el dirigente de Adeom, Fernando Baña. El tono enérgico de Baña quizá terminó de volcar a favor de los radicales la última votación, la que definió la reanudación de los paros.

Pese a su éxito, los radicales deberán manejar el rechazo que sus medidas, impopulares, tendrá en los montevideanos.