Congreso de Bolivia ratificó por unanimidad al presidente Mesa

El Congreso de Bolivia rechazó por unanimidad anoche la renuncia del presidente Carlos Mesa en una histórica sesión que ratificó la continuidad de su mandato hasta agosto de 2007.
La renuncia del mandatario acosado por presiones sociales y regionales fue rechazada sin debate y en dos instancias, por aclamación y por signo (levantando la mano).

En menos de cinco minutos, 157 congresales desestimaron la dimisión del gobernante.

Un acuerdo entre las principales fuerzas políticas, excepto el opositor Movimiento Al Socialismo (MAS), para garantizar la gobernabilidad mediante una tregua social y una nueva ley de hidrocarburos, allanó la ratificación del jefe de Estado.

Tras la votación, Mesa fue invitado al hemiciclo parlamentario para suscribir el acuerdo junto a los presidentes de las cámaras de Senadores, Hormando Vaca Diez, y de Diputados, Mario Cossío.

El gobernante calificó la decisión de “importante” para “resolver con sensatez, con racionalidad, con espíritu de paz y con espíritu de futuro una crisis institucional” que derivó en su dimisión la noche del domingo.

La primera tarea “es la aprobación de una ley de hidrocarburos (..) que respeta rigurosamente el referendo” del gas realizado en julio pasado, apuntó.

El referendo vinculante ordena, entre otros puntos, que se “cobre impuestos y/o regalías a las empresas petroleras llegando al 50% del valor de la producción del gas y el petróleo en favor del país”.

El acuerdo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo comprende la elección de prefectos, un referendo autonómico y la convocatoria a una Asamblea Constituyente que apruebe una nueva Constitución Política.

Los principales partidos e influyentes sectores, como el empresarial, habían rechazado ampliamente la dimisión de Mesa, cuyo gobierno estaba jaqueado por protestas y huelgas contra las petroleras extranjeras que explotan las riquezas petroleras.

Mesa recibió asimismo el respaldo de sus pares de Brasil, Perú, Argentina y Uruguay, y la solidaridad de la Comunidad Andina y de la flamante Comunidad Sudamericana de Naciones.

También Estados Unidos y México, en nombre del Grupo de Apoyo a Bolivia, compuesto por más de 15 países de América y Europa, apoyaron al mandatario y se sumaron a la exhortación de respetar la institucionalidad boliviana.

El líder izquierdista Evo Morales, promotor de las protestas contra las petroleras extranjeras, apoyó en el Congreso la permanencia de Mesa en el cargo.

Mesa, periodista e historiador, de 51 años de edad, accedió a la primera magistratura de Bolivia en 2003 cuando una violenta rebelión contra la exportación de gas a Estados Unidos por un puerto de Chile provocó la caída del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

“Agradezco al país que una vez más le ha dicho no al bloqueo” del país, sostuvo Mesa en una alocución ante los congresistas.

En la mayoría de las ciudades de Bolivia, grupos de manifestantes realizaron marchas para promover la paz nacional y la continuidad de Mesa. (AFP)