Consenso para bajar la edad de jubilación

A principios de diciembre el Banco de Previsión Social (BPS) remitió al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social una batería de propuestas para que más personas accedan a la jubilación, incluyendo nuevas modalidades en donde las exigencias son menores a las del régimen general.

La premisa detrás de la iniciativa del BPS es que las exigencias actuales -35 años de trabajo y 60 para edad de retiro- y las condiciones del mercado laboral hacen «prácticamente imposible» obtener una jubilación común «a una edad razonable».

Si bien la discusión del asunto todavía no se formalizó ya hay indicios de que la iniciativa prosperará aunque sufra alguna modificación, dado que cuenta con el respaldo de Trabajo y Economía.

«Entendemos que hay muy buenos fundamentos para reconsiderar el número de años que deben estar registrados para tener beneficios jubilatorios», respondió a El País ayer el jefe de asesores de Economía, Fernando Lorenzo, cuando se le consultó por el tema.

En tanto, el subsecretario de Trabajo, Jorge Bruni, dijo a El País el mes pasado que este año «estarán en agenda» los cambios en el régimen general. Admitió que existe consenso para bajar la cantidad de años trabajados (de 35 a 30), pero que eso podría llevar a ajustar la tasa de reemplazo, que es con la que se calcula la pasividad. Dijo que «se avanzará» en los estudios que den base a los ajustes a las reformas.

En el mismo sentido, Lorenzo puntualizó ayer que deben revisarse todos los parámetros del sistema de seguridad social. «Es razonable el atender ese tipo de situación, pero hacerlo debe ser a la luz de armonizarlo con el resto de los parámetros del sistema. Hay que hacer jugar las tasas de reemplazo y las edades de retiro», sostuvo.

Además aclaró que cada vez que una situación puntual del pilar solidario del sistema de seguridad deba ser revisada, eso debe hacerse «teniendo en cuenta que, probablemente, haya que actuar sobre otros parámetros del sistema para que éste, desde el punto de vista de su sustentabilidad financiera, esté equilibrado».

Lorenzo recordó que el sistema de seguridad social es un componente «muy importante» del gasto público en Uruguay y «el asegurar beneficios adicionales o facilitar el acceso a los beneficios tiene que realizarse en armonía teniendo en cuenta las restricciones fiscales o los recursos limitados».

Lo que no está en juego revisar es el indexador de las pasividades que hoy es la evolución pasada del Indice Medio de Salarios y que algunos analistas sugerían sustituirlo por el comportamiento del Índice de Precios al consumo.

«Yo creo que no es conveniente ni oportuno por el momento entrar en una discusión en torno al indexador del ajuste de las pasividades», respondió Lorenzo a la pregunta.

El funcionario argumentó que «en momentos que asistimos a una recuperación del poder de compra de ingresos que han sido muy deteriorados en los últimos años, quizá no sea lo más oportuno».

propuesta. En las consideraciones generales del documento elevado a Trabajo los directores del BPS sostienen que «se busca flexibilizar las condiciones de acceso a la configuración de la causal de jubilación» estipuladas en la normativa vigente, «permitiendo que las personas se retiren con condiciones más acordes con el mercado laboral que las actuales, en especial reduciendo la exigencia de 35 años de servicio, en determinadas condiciones».

Asimismo, el documento sugiere que «se analicen modificaciones en las tasas de reemplazo vigente. La tasa de reemplazo es el porcentaje que legalmente se aplica al sueldo básico jubilatorio para obtener la asignación de jubilación. Dicho porcentaje varía entre el 50% y el 82,5%, según edad y años de servicios.